MIéRCOLES 17 DE MARZO DEL 2004 / EDICION No. 23394 / ACTUALIZADA 02:30 am





EL HUMOR DE





Opinión económica
Certificación y acreditamiento: binomio de la calidad

Foto  

 

José Antonio Poveda Salvatierra
decanocjs@unanleon.edu.ni

Con el tiempo y en razón del vertiginoso dinamismo de las comunicaciones, los conceptos de comercialización se han modificado mucho. En otras épocas, el comprador tenía que comprobar la calidad de producto o servicio casi por sí mismo. Ello quedó de manifiesto en la sentencia: que se cuide quien compra.

A medida que los consumidores pudieron seleccionar entre diferentes productos o servicios, así como exigir que los proveedores comprueben la calidad respectiva como condición de compra, la sentencia ha cambiado: que se cuide quien vende.

Durante los últimos lustros se ahondaron los requerimientos de que los proveedores demuestren la calidad de sus productos o servicios, sobre todo tras la proliferación de entidades gubernamentales o privadas que buscan “proteger a los compradores los abusos supuestos o reales de los vendedores”.

El funcionamiento de esos organismos, sin embargo, se opacan cuando existen reclamaciones en el comercio internacional, por lo que su campo de acción prácticamente lo delimitan las fronteras nacionales.

Por lo general, en el comercio interno de bienes o servicios se aplican normas nacionales que determinan las características exigidas en el país. En el comercio entre naciones esas normas pueden diferir por distintas causas, desde las concernientes a las características de los insumos o el avance tecnológico a cada país hasta las condiciones climáticas particulares.

La aceptación de las normas se puede demostrar por medio de certificados, registro de empresas y concesión de marcas, registro de empresas y concesiones de marcas. La expresión documental del cumplimiento de normas, también se aplica en las transacciones comerciales tanto de manera voluntaria cuanto obligatoria.

Como se mencionó, el cambio en los conceptos de comercialización obliga a los vendedores a demostrar que los bienes o servicios cumplen con normas de algún tipo para protección de los consumidores. Este hecho significa que se debe certificar la calidad respectiva.

La certificación puede realizarse por medio de una declaración de los productores que garantice el acatamiento de normas, la comprobación por cada comprador o el testimonio de un tercero. Esta última opción implica recurrir a organismos competentes imparciales que puedan verificar el cumplimiento de normas, expedir los certificados respectivos y, según el caso, otorgar los registros o las marcas correspondientes.

Para facilitar las transacciones comerciales conviene armonizar las normas. Una acción semejante respecto a las operaciones de los laboratorios de pruebas, unidades de verificación y organismos certificadores, puede evitar que se conviertan en barreras adicionales para el intercambio.

Las transacciones comerciales, en particular las que se hacen a distancia, deben cumplir las siguientes condiciones:

1) Proteger y satisfacer al consumidor

2) Cuidar el ambiente

3) Impedir la competencia desleal

4) Exigir responsabilidad legal sobre productos o servicios defectuosos

5) Evitar duplicidad de pruebas y reconocer los resultados; aceptar marcas y certificados.

El reconocimiento de la calidad entre países exige armonizar los sistemas de medición, los de normalización, los juicios de calidad, los procedimientos de prueba e incluso las legislaciones. Tal armonización, los juicios de calidad, los procedimientos de prueba e incluso las legislaciones. Tal armonización, en marcha ya en algunas regiones, busca simplificar el intercambio entre los agentes económicos, pero también consolidar la libre circulación de productos, procesos, servicios y personas.

Para consolidar la aplicación de normas del comercio internacional, así como la certificación respectiva, es necesario un gran esfuerzo para cambiar actitudes anacrónicas en los sectores público, privado, educativo y de investigación y desarrollo tecnológico. Lejos de ser algo superfluo, la tarea de demostrar la “existencia de calidad” contribuye a sentar nuevas bases para el crecimiento económico.

Además de eliminar los obstáculos técnicos en el comercio, otro objetivo clave de la normalización es fijar las mismas reglas del juego para las partes involucradas. En la medida de lo posible conviene aplicar normas internacionales o armonizar las existentes, de modo que se faciliten los procesos de certificación y acreditación. Para ello se requiere:

1. Aceptar las mismas normas (armonizadas o compatibles)

2. Acreditar a los organismos que hagan las calibraciones, pruebas, verificaciones y certificaciones, los cuales tendrán que utilizar procedimientos normalizados o armonizados.

3. Certificar conforme a normas armonizadas.

4. Reconocer registros, marcas o certificados expedidos en el país de origen.

5. Documentar la forma como operan los organismos acreditadores públicos y privados, para demostrar su competencia técnica, la confiabilidad de sus sistemas de trabajo y la imparcialidad que deben mantener.

Las experiencias en los países más avanzados muestran que los sistemas de metrología, normalización y evaluación de la calidad no surgen por generación espontánea. Para instituirlos se debe combinar el funcionamiento de una estructura legal específica con acciones congruentes en los aspectos de organización, investigación, educación y cambio de actitudes, cuyos efectos suelen surgir después de un largo período. Por ello, se requiere iniciar cuanto antes los esfuerzos pertinentes en los países que pretenden tener una presencia más importante en el comercio internacional, con el beneficio correlativo para su comercio interno.

El autor es Vicedecano. Facultad de Derecho. UNAN-León.
Catedrático Derecho Internacional.
.


---
 
 

Derechos Reservados 2002. La información contenida en este medio de comunicación, no puede ser reproducida ni publicada, parcial o totalmente, en ningún otro medio de comunicación privado o público, sin el consentimiento por escrito de LA PRENSA S.A
 

 

Portada Suplemento Negocios & Economía

Puerto El Rama sigue a la espera

Artesanos “toman las riendas”

“Mercadeando” Nicaragua

U$ 300 millones de inversión extranjera para próximos 4 años

Breves económicas

Aumentará seguridad en Puerto El Rama

Competencia internacional

Dominicana se anexa al Cafta

“Nosotros producimos los empleos”

La hora de “subamérica”

Certificación y acreditamiento: binomio de la calidad

Protección a los mercados locales

Asteriscos a dos manos