SUPLEMENTO SEMANAL DEL DIARIO LA PRENSA
MARTES 16 DE MARZO DE 2004



 
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Vivir para cantar

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Hilda Rosa Maradiaga C.

Azucena Cortez es fundadora del trío Los hermanos Cortez, de León, famoso en los años 60. A sus 61 años continúa cantando

Dueña de una energía contagiante, dinámica y más bailadora que una quinceañera, doña Azucena Cortez, a sus 61 años, continúa cantando y bailando en cuanta fiesta se le requiera. Igual que lo hizo cuando tenía apenas 15 años y salió de la finca donde creció para recorrer y compartir escenarios con los más famosos cantantes de la época.

Chena Cortez, como se le conoce, es fundadora del famoso trío “Los hermanos Cortez”, de León, considerado como uno de los mejores grupos musicales del país en los años 60, tiempos en los que compartieron escenarios con famosos grupos internacionales, como el trío Imperial, de Virginia López, y Julio Jaramillo.

Proviene de una familia de humildes campesinos y creció en la comarca leonesa “El Tololar”. Su familia paterna estaba compuesta por músicos y el don ha sido heredado a las nuevas generaciones, quienes integran diferentes grupos nacionales.

Formó parte de una familia numerosa, de doce hermanos, y recuerda que entre los juguetes que el papá les obsequiaba se encontraban pequeñas guitarras. Su pasatiempo favorito era escuchar, aprenderse y cantar la música de los tríos de la época.

Junto a sus hermanos Simeón y Orlando, empezó a amenizar las fiestas del lugar y un buen día de 1959 alguien llegó a invitarlos para amenizar en la ciudad universitaria. Ella tenía 15 años y desde entonces, no ha parado.

Tocaron en teatros, radios y diferentes lugares, se convirtieron en el trío más famoso y aclamado. Para Azucena la música no es sólo un recuerdo. Continúa cantando. Conformó el grupo Los hermanos Cortez (de la Chena Cortez), y junto a su hijo Mauricio, su hermano Sergio y otros músicos.

Rememora que su papá no estaba muy de acuerdo con que ellos dejaran la finca para dedicarse a la música. Como todos los padres de la época era muy cuidadoso, pero a doña Chena también le tocó lidiar con sus hermanos. “Andaba con dos guardias al lado. Yo era coquetona y me encantaba bailar, pero ellos nunca me dejaron bailar con nadie, solamente sola mientras cantaba, siempre estaban pendientes que no me pintara mucho”, cuenta.

Luego, cuando se casó, también era cuidada por su esposo. “Había problema, pero mis hermanos siempre llegaban a prestarme y lo convencían. Además, él sabía que andaba bien cuidada”, expresa.

Aunque la música es su vida, la dejó por una época, porque le quitaba mucho tiempo para sus hijos. Valió la pena. Ahora cantan y bailan madre e hijos.

UNA VIDA POR LA MÚSICA

“Cuando me muera quiero que haya alegría y no tristeza”, dice esta apasionada de la música

Dinámica. “A mis 61 años me siento completamente competente, paso la semana esperando a que llegue el fin de semana para trabajar. Todos los días voy con muchas ganas a cantar. No me gusta estar en la casa, me gusta el movimiento. Vengo a las cuatro, cinco de la mañana y no vengo enferma ni triste por el desvelo”, asegura.

Representante. Con el tiempo, el trío Los hermanos Cortez se hizo más grande, con la participación de sus hermanos Sergio y Jilma, y la introducción de otros instrumentos. Para entonces cantaron en México y Estados Unidos. Doña Chena era la representante.  
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