Hacinamiento en el penal de Estelí
Adolfo Olivas Olivas ORRESPONSAL/ESTELí
A la reclusa Narcisa de los Ángeles Serrano Pozo, de 70 años, le tortura la separación de su marido, pero también le martiriza las condiciones deplorables de la galera de mujeres en el Sistema Penitenciario Regional Puertas de la Esperanza, conocido como “La Chácara”, situado en la ciudad de Estelí.
La señora Serrano Pozo, condenada a diez años y a una multa de un millón de córdobas por tráfico interno de drogas, es una de las 35 reclusas que sufren el hacinamiento en el pabellón de mujeres, al sobrepasar la capacidad numérica de las encarceladas.
“Nunca jamás en la vida, volvería a cometer un delito, lo hice por necesidad. Es triste estar en la cárcel, más aún cuando las condiciones son lamentables”, expresa la reclusa, quien guarda prisión junto a su hija Nidia Argentina Alvarado.
La queja por el hacinamiento del pabellón femenino es generalizada, causando preocupación entre las autoridades del Sistema Penitenciario Regional.
“Los pobres como no tenemos dinero nadie se preocupa por nosotros, si fuéramos ricos, ya estuviéramos en libertad”, manifiesta doña Narcisa, quien añora a su esposo y a un hijo que sufre de discapacidad.
OTROS PROBLEMAS
El Sistema Penitenciario Regional también carece de un digno salón de visitas conyugales y de encuentro familiar, debido a la falta de una asignación presupuestaria.
Según el comandante Alejandro Pérez Téllez, jefe del penal, otro de los problemas relevantes es la escasez de colchones, motivo por el cual 60 reos duermen en el piso.
También es urgente la construcción de un local que sirva para reuniones con los internos, así como la reparación de las bardas de seguridad que están a punto de derrumbarse.
“La barda y los torreones prácticamente se están cayendo, el año pasado se accidentó un compañero al caerse de una de las garitas, porque se encuentran en mal estado”, advirtió.
GESTIONES
El comandante Alejandro Pérez Téllez, jefe del Sistema Penitenciario Regional de Estelí, confirmó que existen serios problemas de alojamiento, puesto que el local para mujeres tiene una capacidad para 20, sin embargo la población femenina asciende a 35.
Pérez Téllez asegura que las autoridades penales, en conjunto con los miembros del Patronato de Reos, hacen las gestiones ante la Oficina de la Primera Dama de la República y del Fondo de Inversión Social de Emergencia (FISE) para la construcción de un nuevo albergue para las mujeres.
“No podemos hablar que aquí hay maltrato a los derechos humanos, sino que los derechos humanos se violentan por el mismo hecho de que no existen las condiciones necesarias en el centro penal”, afirmó el comandante Pérez Téllez.
En la actualidad el Sistema Penitenciario Regional Puertas de la Esperanza, cuenta con una población penal que asciende a 605 reclusos. El 20 por ciento están integrados en distintas actividades de reeducación penal. La infraestructura sólo tiene capacidad real para un 50 por ciento de los reos, por lo que se necesita la ampliación.

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