Cafta difícil en año electoral
Jim Abrams Análisis noticioso AP
WASHINGTON.- En sus tres primeros años en el cargo, el presidente George W. Bush cumplió un importante compromiso con sus aliados en la comunidad empresarial al impulsar leyes en favor del libre comercio a través del Congreso. Pero prolongar ese impulso en este año electoral no parece figurar en sus planes.
La oposición demócrata ha criticado este año los acuerdos, considerándolos responsables por la pérdida de trabajos en Estados Unidos, especialmente el firmado en 1993 con México y Canadá.
El representante demócrata Sander Levin, una figura importante en materia de temas comerciales, dijo que su partido está unido en su oposición al acuerdo con Centroamérica, pues no incluye “estándares laborales básicos”, como el derecho a la negociación colectiva y la prohibición del trabajo infantil.
TAMBIÉN LOS REPUBLICANOS
Por otra parte, un pequeño pero importante número de republicanos intenta proteger a los productores azucareros y textiles.
De ahí que los acuerdos comerciales recientemente negociados con Centroamérica, Australia y Marruecos tengan escasas posibilidades de ser ratificados este año.
El éxito en cualquiera de ellos seguiría a la aprobación del acuerdo de libre comercio con Jordania en el 2001, la autorización a Bush en el 2002 para negociar por “la vía rápida” acuerdos comerciales sin interferencia del Congreso y la sanción de acuerdos de libre comercio con Chile y Singapur el año pasado.
El representante republicano Kevin Brady, la persona que más trabajó en el seno de la administración para lograr el Acuerdo de Libre Comercio de América Central, dijo que el convenio era “excesivamente bueno” para Estados Unidos.
Más de un 80 por ciento de las exportaciones a Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua quedarían inmediatamente exentas del pago de tarifas, en tanto las tarifas restantes irían disminuyendo hasta desaparecer en el lapso de una década, según la oficina del Representante Comercial de Estados Unidos.
Más de la mitad de las actuales exportaciones de productos agrícolas a la región quedarían exentas del pago de tarifas de manera inmediata, y el resto en el lapso de 15 años.
Pero Brady admitió en una entrevista que “será un desafío conseguir que el pacto con Centroamérica sea aprobado este año”, pues “no hay votos suficientes”, aludiendo a la firme oposición de los demócratas.
“NO HAY CORAJE”
El presidente del Comité de Finanzas del Senado, el republicano Charles Grassley, dijo que “con suficiente voluntad política” los tres acuerdos podrían ser implementados este año. Pero “lamentablemente el coraje político no siempre está presente”, especialmente en un año electoral.

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