Narco cartas pasan cholas
Moisés Martínez y Elizabeth Romero
Paquetes de drogas, armas de fuego e incluso reliquias arqueológicas han estado pasando frente a las narices de las autoridades nicaragüenses, disfrazadas de inocuas bolsas de correo en las que usualmente circulan cartas familiares o de amor, postales de saludos o sencillos regalos afectivos.
Un error, de los remitentes o de alguna de las empresas de distribución de correspondencia, permitió a la Policía Nacional detectar la existencia de este sistema de tráfico ilícito y a la vez dejar al descubierto la vulnerabilidad de Correos de Nicaragua en los controles de los servicios postales del país.
La Policía descubrió dicha vulnerabilidad cuando detectó un sobre enviado a Estados Unidos, en cuyo interior el remitente guardó marihuana. Increíblemente, en ese país la hierba no fue detectada, pero el sobre fue devuelto a Nicaragua, porque no se encontró al destinatario.
En otra ocasión también detectaron el envío de medio kilo de cocaína, y en otro caso una cantidad de marihuana en paquetes postales.
El jefe de la Dirección de Investigaciones Económicas (DIE), de la Policía Nacional, comisionado mayor Carlos Bendaña, reconoció que el riesgo existe, aunque señaló que no se trata de hechos generalizados.
NO HAY RAYOS X
Alejandro González, quien asumió la presidencia de Correos de Nicaragua hace menos de un mes, a raíz de la renuncia de Mario Montenegro, aseguró que durante su administración no se ha detectado ningún caso de trafico ilícito, pero confirmó que en dicha institución no existen controles efectivos sobre el contenido de los paquetes postales, debido a la falta equipos especializados, algunos tan elementales como un aparato con visión de Rayos X.
González ejemplificó lo grave de esta situación, relatando que el medio kilo de cocaína que la Policía detectó iba escondido en un libro.
“¿Cómo pasa eso? Vos mismo podés hacerlo. Venís y traés un paquete cerrado y me decís que lo mande a tal lado. Correos te agarra ese paquete y te pregunta qué es lo que hay. La persona dice que va un libro. Se pesa, te digo dame tanto, y lo mando. El ventanillero no tiene culpa, el operador que lo pone en los canales de distribución tampoco, porque ellos no pueden abrir ese paquete porque eso un delito”, declaró González.
“El problema es que está prohibido abrir un sobre, si no es con orden judicial, y en Correos de Nicaragua no cuentan con la tecnología necesaria, como Rayos X, para poder observar lo que el mismo guarda en su interior”, agregó por su parte el comisionado Bendaña.
ENVíOS DE ARMAS
González explicó que lo mismo se aplica en el caso de las armas de fuego, en el sentido de que según el funcionario, la Policía le ha informado de la detección de entre cuatro a cinco armas en paquetes del correo.
“Siempre hay un riesgo, mientras Correos de Nicaragua no tecnifique el ingreso de paquetería postal, es muy difícil tener el control total”, manifestó el comisionado Bendaña, quien dijo que a lo inmediato la alternativa que encontraron es apoyar a esa institución con perros amaestrados, que no sólo podrán detectar drogas, sino la introducción de billetes viejos.
TRÁFICO DE BILLETES FALSOS Y ARQUEOLOGÍA
El jefe de la Dirección de Investigaciones Económicas (DIE), de la Policía Nacional, comisionado mayor Carlos Bendaña, recordó que hubo un caso de un coleccionista que recibió procedente del Perú un paquete con un peso de ocho a diez libras de billetes en desuso.
Después comprobaron que se trataba de un coleccionista y que no pretendía hacer ninguna falsificación, pero existen las facilidades para que se realice este trasiego.
A través de estos envíos también se han enviado dos armas de fuego para un coleccionista, aunque Bendaña aclaró que únicamente ese ha sido el caso detectado.
Pero además, estaban utilizando el correo para actos ilícitos, como sacar hacia el extranjero objetos precolombinos, como ollas, a través de los “courier”.
“Ese es un riesgo, si no hay controles, podría seguirse dando”, manifestó Bendaña, quien explicó que cuentan con un servicio de alerta rápido mediante el cual las autoridades de esa entidad estatal les informan de forma inmediata en caso de llegada de paquetes sospechosos.
En esos casos, dijo, se hace con una ceremonia, llaman al dueño del paquete, el que va a recibirlo, le piden autorización y lo abren.
A PURO OLFATO
La revisión de los paquetes de correo, con perros entrenados en la detección de drogas y armas de fuego, es la alternativa inmediata a la que recurre la Policía para enfrentar el posible tráfico ilícito a través de los servicios postales nicaragüenses.
La técnica canina de la Policía se usará periódica y aleatoriamente en el Palacio de Correos, aeropuerto nacional y los cuatro centros de distribución de correspondencia ubicados en Managua.
Dada la gran cantidad de correspondencia que fluye, las autoridades de Correos pretenden adquirir sus propios perros especializados, para apoyar las labores de la Policía.
“REVISEN ALLÁ...”
El presidente de Correos de Nicaragua, Alejandro González, dice que ante las limitaciones de la institución, la responsabilidad del control de los paquetes que salen del país, le compete a las autoridades del país destinatario. “Cuando mandamos el paquete de aquí, el control le compete a las autoridades que lo recepcionan”, dice.

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