Crédito en manos de mujeres, altamente aprovechado
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Administran mejor los recursos y no dependen del dinero que aportan sus maridos |
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Salomé Maltez, carga uno de los productos de su esfuerzo. Un gallo que usa como reproductor.
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María Antonia López M
Las mujeres rurales han demostrado capacidad administrativa de sus recursos. Antes se creía que ellas sólo podían esperar que el marido llegara con el dinero para la alimentación del hogar. Hoy ha cambiado la situación, son capaces de generar sus propios ingresos, manejar sus finanzas y hacer su propia labor productiva.
Brenda Lucía Cruz habita en la comarca El Chorizo, dentro del territorio de Nandaime, Granada, su vida transcurre junto a su esposo un hombre con muchos años por delante, y una tanda de diez hijos que a sus 34 años, no luce haber parido.
Hasta hace poco lograron establecerse en lo que ahora constituye su hogar. Su marido tras habérsela “robado” la llevó a vivir hacia El Salvador, allí aprendieron el oficio de fundir, colar y moldear aluminio.
Pero su esposo Ernesto Martínez Mojica, recuerda, que si bien el negocio de hacer cazuelas siempre ha sido muy bueno, no había sentado cabeza, hasta que Brenda le puso las riendas.
Cuentan con un crédito entregado por el Fondo de Desarrollo Local (FDL), con ese financiamiento, Brenda decidió ampliar las actividades productivas, ya que la carga económica que representan sus hijos es tan alta que las ollas de aluminio no son suficientes.
Es así que ese crédito fue empleado para comprar aves: gallinas, patos y chompipes. Aunque estos últimos son los más rentables, a la fecha.
En una de las mismas ollas fabricadas en el taller familiar, cada quince días se dedica a la elaboración de nacatamales de chompipe, ave que le ha costado unos 200 córdobas, pero ya transformada en alimento, le deja ventas por 800 córdobas. O sea, que ella logra tener una buena ganancia, que luego es reinvertida para la crianza de las otras aves y de nuevos animales que terminarán envueltos en hojas de chagüite.
BUSCANDO LA VIDA
Y es que su filosofía de vida es muy simple “hay que buscar el “rial” aunque no sepa leer”. Eso en realidad no ha sido mayor obstáculo en el manejo del dinero. La responsabilidad que la caracteriza, la lleva a acompañar a su marido en la toma de decisiones importantes.
Tal es el caso en la última decisión adoptada para una nueva inversión. La compra de chatarrra, para venderla a los compradores con quienes ya tienen una vieja relación y de la que esperan tener buenos réditos en estos dìas cuando el precio del hierro a nivel internacional se ha elevado.
Mientras otras deciden trabajar en colectivo. Margarita Sequeira también acudió al FDL a realizar un préstamo, también sus hijas, de tal manera que decidieron juntar todo el capital, y hacer dos inversiones.
En primera instancia compraron una buena cantidad de gallinas de granja para la crianza y postura de huevos, con el dinero que les quedaba optaron por comprar cerdos, y frijoles a los productores vecinos y guardarlos en un silo metálico a la espera de aumento de precios en el mercado.
Con esas dos actividades, esperan cancelar el crédito recibido. Mientras tanto, el grano obtenido de la cosecha de una parcela con tierras alquiladas, fue guardado para el consumo familiar, separándolo del frijol acopiado a la espera de mejor precio.
DINERO PROPIO
María Salomé Maltez, habita en la comarca El Guapinol, Nandaime. Se ha aprendido bien la receta. Administrar su dinero le ha servido para “manejar sola mis centavos y no estar dependiendo del hombre, así les digo a mis hijas que trabajen para que no les vaya mal”.

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