Entrevista - Luis Rivas Anduray: gerente general del Banco de la Producción
El banquero más joven
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Luis Rivas, forma parte de la nueva generación de ejecutivos en el país. Con tan sólo 34 años ya cuenta con dos maestrías y un doctorado en Economía. Acaba de cumplir el primer mes como gerente general de uno de los seis bancos del Sistema Financiero Nacional y antes estuvo tras bambalinas dentro del Gobierno trabajando en la condonación de la deuda externa. |
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Gustavo Ortega Campos gustavo.ortega@laprensa.com.ni
El mismo día que Luis Rivas fue ratificado en su actual cargo de gerente general del Banco de la Producción (Banpro), el Presidente de la República, Enrique Bolaños, lo felicitó públicamente por haber formado parte del equipo que trabajó en el proceso de condonación de un gran porcentaje de la deuda externa.
Rivas, de 34 años, dejó un cargo muy importante en el Gobierno para dar paso a un reto, como él lo define, al hacerse cargo de la gerencia general de un banco privado, algo que lo tiene muy entusiasmado, pero eso no ha logrado mermar su pasión por la actividad que desempeñó en el Gobierno, siendo el mayor logro el punto de culminación de la iniciativa para países pobres altamente endeudados (HIPC).
Llegó un poco retrasado a la entrevista por lo que se disculpó vehementemente pero sin perder el porte que a primera vista muestra a un entusiasmado ejecutivo que pese a su juventud ya cuenta con mucha experiencia en la toma de decisiones y que es muy reiterativo en los “yo creo” al responder a las preguntas.
—¿Cómo fue su llegada al Banpro?
—Bueno... ehhhh, hemos tenido muchos acercamientos en cuestiones relacionadas al trabajo que desempeñaba yo en el Ministerio de Hacienda en relaciones casuales, sociales, cuando iba a reuniones con el ministro y estaban los bancos, y empezamos a tener contacto y conocernos y de esta forma empezamos a contactarnos, fue algo inesperado para mí, grato... prácticamente fue una muy grata sorpresa, la junta directiva me nombró gerente general el 23 de enero de este año y estoy en el banco desde febrero...
—Doctor en Economía tan joven... ¿qué edad tiene?
—Tengo 34 años.
—Logró ese triunfo temprano...
—Bueno, te cuento que en 1981 me fui a Costa Rica, ahí estudié mi secundaria y después me fui a Estados Unidos a estudiar en Florida donde obtuve la licenciatura y mi primera maestría, ya para entonces había aplicado para mi doctorado, en esa ocasión regresé a Nicaragua donde conocí al presidente del Banco Central, José Evenor Taboada, y me incorporé al Banco Central por un período breve de tiempo mientras me iba a estudiar y luego pospuse mi entrada para quedarme, eso fue en 1994, cuando se firmó el primer programa con el Fondo Monetario, llamado ESAF, en poco tiempo me hice cargo del departamento de Programación Monetaria, que es la parte toral de la programación financiera del programa con el Fondo y llegué a conocer mucho, posteriormente me fui del Banco Central y ya había perdido la beca que tenía disponible para el doctorado.
—Pero al final lo logró...
—Logré la beca con el Banco Central basado en mis calificaciones y mis estudios, me extendieron una beca por el tiempo de estudio, pero yo sólo la utilicé en parte, el primer año, pues la universidad me otorgó una asistencia de cátedra con la que me autofinancié el resto, yo creo que en realidad mi gradué muy joven, me gradué en el año 2000, y definitivamente estaba joven.
—Del sector público a la empresa privada suena un cambio más inteligente que viceversa... ¿qué lo motivó dejar el Gobierno?
—A mí me gustan muchos los retos, cuando empecé en el Gobierno con el Ministro de Hacienda fue un gran reto, había un gran déficit alrededor de 4,000 millones de córdobas de los cuales, más de 1,000 millones de córdobas estaban desfinanciados, el problema es que teníamos déficit pero no teníamos con qué solventarlo, había una deuda externa alta, con más del 45 por ciento del PIB (Producto Interno Bruto), había un déficit del 13 por ciento del PIB, la situación política era difícil...
—Dicen que a usted le tocó duro...
—Bueno el ministro (de Hacienda) me dijo, “bueno, vos estuviste en el Banco Central, ya conocés el programa con el Fondo Monetario, trabajá conmigo para que negociemos un programa”, lo venimos negociando desde hace cinco meses y necesitamos reforzar la parte técnica... e indiscutiblemente con la guía del Ministro de Hacienda y el liderazgo del presidente Bolaños, pude negociar la parte técnica.
—¿Qué tal jefe es el Ministro de Hacienda (Eduardo Montealegre)?
—Excelente, yo creo que si vos me preguntaras cuál es la mejor característica que tiene, yo te diría que es un buen manager, escucha y tiene buenas ideas y aportes, no tiene ninguna inseguridad profesional y él implementa buenas ideas...
—Es un personaje que se ha mencionado como presidenciable, ¿si él le propusiera un cargo en el hipotético caso que corriera para presidente, usted qué respondería?
—Yo creo que una decisión como la que acabo de tomar de pasar del Gobierno al sector privado es una decisión seria que estuve pensando por bastante tiempo, esto no es decir que estaré por dos años y luego me regreso al sector público, aunque uno nunca sabe lo que pasa en la vida, pero ahora estoy enfocado en la decisión que la junta directiva del Banpro me ha encomendado...
—¿Regresaría o no al Estado?
—Ahora no.
—Hablemos del Banpro, según las estadísticas oficiales es una entidad muy fuerte, con estabilidad y crecimiento, pero estuvo mencionado en las irregularidades cometidas por el gobierno anterior... ¿usted cree que ese golpe en la imagen ya pasó a la historia?
—Yo regresé a Nicaragua en el 2002, no te podría decir mucho antes de eso acerca de lo que estaba pasando en el país, vine y estuve muy enfocado en apoyar al Ministro de Hacienda en la parte técnica de lograr el programa con el Fondo y después abocado completamente en lograr la condonación de la deuda, pero lo que he visto yo es que el banco manejó ese tipo de situación con toda la transparencia posible, todo quedó claro, todo está operando normalmente y el banco está bien, eso es lo que pienso.
—Si pudiera definirme con una sola palabra la misión que tiene en mente en este cargo, ¿cuál es?
—¿Una sola palabra?
—Si pudiera...
—Es un banco muy grande, este tipo de instituciones no son importantes desde el punto de vista privado, sino como país, los sistemas financieros están ligados al crecimiento de un país en una forma muy importante porque intermedia recursos, en una palabra no te lo podría decir pero definitivamente el gran reto es como hacer que una institución grande continúe dando un trato personalizado a los clientes.
—La competencia que tienen es muy fuerte...
—La competencia es muy buena, la competencia lo hace a uno mucho mejor, no hay que tenerle miedo, es como cuando uno juega basquetbol, si jugás con jugadores malos pues no hacés mucho pero si jugás con jugadores buenos, aprendés.
—El Sistema Financiero enfrentó una crisis sin precedentes que aún mantiene nervioso al país entero, ¿cree usted que ya las cosas se resolvieron y las cosas están estables?
—Sí, yo creo que el Sistema Financiero está bastante estable, salieron los bancos que tenían problema, los bancos que quedan son generalmente sólidos y aquí con el desarrollo regional lo que va a pasar es que la competencia va a aumentar, la demanda por servicios de empresas nuevas que operen con el Cafta (acuerdo comercial entre Centroamérica y Estados Unidos), va a ser que la competencia sea mayor y que los bancos sean eficientes y mejor administrados.
—¿Cree usted que si viene competencia del exterior la banca nacional está en condiciones de enfrentarla?
—Yo creo que si usted habla con el Fondo Monetario, con el Banco Mundial que han estado trabajando aquí en estudio del Sistema Financiero, ellos han dicho en reuniones que yo he estado, que el Sistema Financiero nicaragüense es sólido, que no tiene gran exposición al riesgo, que los créditos en general son buenos y esto es señal que los bancos están operando bien.
—¿La parte normativa jurídica del Sistema Financiero amerita una revisión para modernizarla o a su juicio estamos bien?
—Bueno, tengo poco conocimiento de lo que ha pasado en otros lados y lo que habíamos pensado desde inicios del 2002... el problema del déficit era de pocos ingresos y grandes gastos, una vez que los ingresos se estabilizaron y el déficit se redujo de manera sostenible se habló de enfocarse en el Sistema Financiero para evitar sorpresas en el futuro, en ese fortalecimiento del Sistema Financiero entiendo que se ha estado capacitando mucho a la Superintendencia de Bancos, las operaciones han mejorado, han salido una serie de normas para controlar riesgos y hay un grupo de expertos de 12 ó 15 que van a analizar las modificaciones en la legislatura del Sistema Financiero nicaragüense para que pueda estar listo para todo lo que viene, Cafta, integración regional, una economía con mayores exportaciones...
—¿Confía en el Cafta?
—Hay que tener mucha fe para que se concretice, los legisladores en los distintos países tomen esa buena decisión y para que Estados Unidos lo apruebe, yo creo que hasta que eso no suceda no podemos hablar de que es bueno o es malo, lo que sí se pueden ver son las experiencias anteriores. En México las exportaciones y los flujos comerciales después del Nafta aumentaron increíblemente, si eso es cierto los flujos comerciales deberían aumentar considerablemente entre los países de la región y Estados Unidos, y ésa es la única manera que Nicaragua va a crecer.
APOLÍTICO
Doctor en Economía de la Cornell University en el 2000
Master en Economía en la misma universidad en 1999.
Master en Economía en la Universidad Internacional de la Florida en 1994.
Fue director de la Oficina de Asuntos Fiscales y Económicos del Ministerio de Hacienda (2002-2004).
Casado. Tiene una hija de dos años y medio.
Hijo de Luis Rivas Leiva, reconocido dirigente político opositor al gobierno sandinista.
“Mi partido es Nicaragua”, responde cuando se le pregunta sobre su filiación partidaria.
Es el tercero de cinco hermanos.
Creyente de su banco
Como todo gerente, Luis Rivas confía plenamente en la eficiencia del banco que dirige y lo sitúa con cifras en mano, asegura que el Banco de la Producción (Banpro), apoya todos los rubros económicos del país, “estamos metidos en maní, caña de azúcar, café...”
Dice que el Banpro “apuesta” a tener una cartera diversificada en la que los riesgos se diluyan en diferentes sectores, “la composición de nuestra cartera es 25 por ciento en comercio, agricultura 20 por ciento, servicios 15 por ciento, industria 14 por ciento, hipoteca de viviendas 9 por ciento, consumo 8 por ciento, tarjetas de creditos 7 por ciento, ganadería 2 por ciento”.
Señala que la recuperación de créditos está bien. “Mi meta es colaborar con el presidente ejecutivo para hacer del Banpro un banco más flexible, ponerlo más cerca del cliente, un banco que pueda dar a los clientes un servicio integral porque es un banco grande”.

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