SUPLEMENTO SEMANAL DEL DIARIO LA PRENSA
MARTES 2 DE MARZO DE 2004



 
Salud + belleza
Alimentos procesados = envejecimiento prematuro

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Dra. Silvia Jiménez
Especialista en salud femenina

Cada día invaden más los supermercados y tiendas, los alimentos procesados, como la carne de animales que no fueron alimentados con hormonas. Usted aléjese de esa tendencia y busque lo natural. En este artículo entérese del porqué le conviene seguir este consejo.

Nuestro cuerpo es una máquina maravillosa, con fuerzas opuestas que actúan en todo momento para mantener un balance delicado. El proceso inflamatorio, comprende cientos de reacciones químicas y biológicas, que nos protege de las infecciones y cura las heridas. Sin embargo, si el balance se pierde, puede ser un contribuyente significativo en la causa de diversas enfermedades.

Probablemente usted ha tenido en su vida la experiencia de un golpe, cortadura o quemadura leve. Inmediatamente nota el enrojecimiento, la hinchazón, el calor y luego el dolor. Estos son los signos de inflamación clásicos: rubor-tumor-calor y dolor.

El concepto más importante que tenemos que entender, es que el proceso inflamatorio envuelve “todo el cuerpo”, no es sólo un fenómeno local, en el lugar de la lesión. Hay liberación de mensajeros químicos y células especializadas que afectan órganos y sistemas.

Aunque relacionamos la inflamación a enfermedad, lesión o infección, en la era moderna, hay muchas fuentes que pueden producir reacciones inflamatorias en el cuerpo como: la polución del medio ambiente, fumar cigarrillos y una mala alimentación.

No nos damos cuenta de lo que está sucediendo a nivel celular con este proceso inflamatorio, porque no sentimos los signos clásicos de la inflamación. Sin embargo, las células están librando una batalla diaria con el desequilibrio del sistema inflamatorio y el resultado será la enfermedad crónica y el envejecimiento prematuro.

No me canso de insistir: el cuerpo humano no fue diseñado para comer alimentos procesados. Lo que hacemos con esto, es cómo tratar de arrancar un motor de gasolina con diesel y luego preguntarnos el porqué no funciona. Los alimentos procesados vienen cargados de químicos y moléculas extrañas que el organismo no puede procesar, serán “garillos” del proceso inflamatorio y la cadena de eventos que nos llevarán a las enfermedades crónicas. Reconocemos esto como parte normal de la vejez, cuando no lo es.

Por millones de años, el ser humano fue cazador y recolector (nómada), viviendo exclusivamente de plantas y animales salvajes. La alimentación se componía de aproximadamente 100 variedades de plantas, incluyendo semillas, frutas, tallos y otras partes de las plantas, sin contar la carne de animales que se consumía.

Este escenario cambió hace 10 mil años, con el advenimiento de la era de la agricultura, y la domesticación de plantas y animales y luego la era industrial. Actualmente dependemos sólo de 17 variedades de plantas, una reducción dramática en la cantidad de especies de nuestros ancestros nómadas y la mayoría de estas plantas son procesadas.

Nuestro cuerpo tiene las mismas necesidades nutricionales y de ejercicio que nuestros ancestros, los cazadores y recolectores. Sin embargo, vivimos en sociedades sedentarias y nos alimentamos con comida “de plástico”.

Estoy en desacuerdo con dietas elaboradas, que para la mujer del siglo 21, son imposibles de llevar, o implementar para sus familias. Lo que tenemos que emplear en la escogencia de nuestros alimentos es el sentido común. Nuestro organismo podrá obtener los nutrientes de alimentos “vivos”, como la madre naturaleza intentó dárnoslos.

¿QUÉ COMER?

La nutrición adecuada mantiene el balance del proceso inflamatorio.

Descubrimiento. Los científicos han descubierto alimentos anti-inflamatorios.

Los buenos. Frutas y vegetales frescos, carnes de animales que no fueron alimentados con hormonas y antibióticos (lo que la madre naturaleza intentó darnos en su forma pura).

Los malos. Los alimentos pro-inflamatorios son en su mayoría, aquellos que son procesados.  
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