¿Borchard o Benard?
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En cerrado duelo por un puesto en Medias Blancas |
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Marvin Benard.
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Edgard Rodríguez C. edgard.rodriguez@laprensa.com.ni
Cuando los Medias Blancas de Chicago firmaron a Joe Borchard en el draft del beisbol amateur del 2000, lo hicieron convencidos de que no habían visto un bateador de tanto poder, desde los días en los que Mark McGwire estuvo disponible en esos sorteos.
Cuatro años después, Borchard sigue siendo el jugador a través del cual Chicago espera construir su futuro. Es el “chico de oro” en sus ligas menores, pero algunas de sus cifras han hecho que las expectativas bajen, aunque no necesariamente se hayan desvanecido.
Borchard tiene 25 años, con 6´5 pies y 220 libras. Fue quaterback de la Universidad de Stanford y los Medias Blancas no vacilaron en desembolsar 5.3 millones de dólares por su firma, lo cual constituyó un récord para un conjunto con cierta austeridad.
En el 2001 acumuló 295 puntos de promedio, con 27 jonrones, 67 bases y 158 ponches.
Al año siguiente se fracturó una pierna, y el 2003 lo cerró con .253, 13 cuadrangulares y 53 empujadas, mientras coleccionaba 110 hits y se ponchaba en 103 ocasiones.
Su material impresiona al observarlo y cuando pone en acción toda la fortaleza que lleva en sus muñecas, no hay duda que su destino son las Mayores. Pero su mayor obstáculo, aparte de ser propenso a los ponches, es la presencia del pinolero Marvin Benard.
“Con Carlos Lee (LF), Aaron Rowand (CF) y Magglio Ordóñez establecidos como los titulares en el outfield, sólo hay un puesto disponible más”, señala Doug Padilla, quien cubre a los Medias Blancas para el periódico Chicago Sun Times.
Y agrega que “Borchard tendrá un fuerte competidor en el veterano Marvin Benard, un invitado fuera de roster con más de ocho años de experiencia en las Mayores”.
La historia de sacrificios del patrullero nicaragüense todos la conocemos. De modo que Borchard, es quizá sólo el nuevo reto a vencer. Y aún cuando Borchard tiene un enorme potencial, hay quienes consideran que podría necesitar un año más en Triple A.
“Borchard, como todo jugador con mentalidad multideportiva, tiene dificultades para controlar su agresividad en el plato. El beisbol requiere mucha más precisión que el futbol (americano)”, dice Kenny Williams, gerente de los Medias Blancas.
Sea cual sea la razón que ha impedido el establecimiento de Borchard, Benard podría ser el más beneficiado si tiene otro viaje para ajustes en las menores. De lo contrario, la lucha estará planteada y habrá que esperar qué ocurre en los próximos días.
EL PLAN DE GUILLÉN
De acuerdo a Doug Padilla del Chicago Sun Times, los planes de Ozzie Guillén son los de disponer de un staff de 12 lanzadores, con ocho sobre el terreno, más el designado, lo que suma 21 jugadores. Así que sólo habrá lugar para cuatro suplentes.
Entre esos suplentes, hay dos que parecen muy firmes para quedarse, uno es el catcher Sandy Alomar, y el otro, el infielder Juan Uribe. De modo que entre Joe Borchard y el nica Marvin Benard, podría salir el otro jardinero. Claro, esto puede variar.

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