Aguas sirvieron de lubricante en el Musún
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No siempre los grandes árboles en laderas evitan deslizamientos, comentó director del Ineter |
María Acuña Herrera
La alta pendiente del cerro Musún, el exceso de humedad producto de las fuertes lluvias y el grado de deforestación de esta reserva natural, fueron las principales causas que provocaron los deslizamientos ocurridos el viernes en Río Blanco, Matagalpa, expresaron expertos consultados por LA PRENSA.
Las ocho fuentes de agua que emergen de la Reserva Natural (cerro Musún) que en lengua sumo significa Cerro de Agua, fueron las aliadas principales de la onda tropical número 14 que afectó a 361 familias.
A juicio de Cristóbal Sequeira, secretario ejecutivo del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred), los factores mencionados formaron un “cóctel de peligro” que dejó al descubierto la vulnerabilidad de la población que vive al pie de los cerros.
“Esto no es nada nuevo, toda la vida han existido deslaves, pero como no existían asentamientos humanos, no pasaba nada. Hoy que habitan personas las faldas de los cerros, sufren las consecuencias de la naturaleza”, expresó Sequeira.
VEGETACIÓN NO AVALA SEGURIDAD
Por su parte el ingeniero Claudio Gutiérrez, director del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), el exceso de lluvia caída en la región provocó tanta humedad en los suelos que el agua actuó como un lubricante que sumado a la inclinación del cerro Musún, provocaron el deslizamiento.
“Existe la idea que cuando hay laderas con árboles grandes y con raíces hay más resistencia al deslizamiento, pero no siempre es cierto porque a medida que llueve esa inclinación se vuelve un peligro latente y no siempre las raíces son profundas, aunque no me consta en ese sector”, aclaró Gutiérrez.
“Con lluvias intensas cualquier ladera está expuesta a deslizamiento y los desastres naturales se vuelven más lamentables si existen poblados cercanos. A veces atribuimos a la vegetación demasiados beneficios; es cierto que ayuda, pero hasta cierto límite, porque el deslizamiento ocurre con todo y árboles”, sostuvo.
URGE ORDENAMIENTO TERRITORIAL
“Estas son cosas que hay que ir aprendiendo, es un tema nuevo lo de gestión de riesgos. Aquí en el Sinapred estamos convencidos que la única manera para evitar estas cosas es que las autoridades municipales respeten y cumplan el ordenamiento territorial, el uso del suelo, para que sepan si se puede usar para bosque, vivienda, cultivo o ganadería, que conozcan poco a poco que no deben asentarse en lugares vulnerables cercanos a ríos, mares, al pie de cerros o de cualquier pendiente”, mencionó Sequeira.
El funcionario agregó que la única manera de evitar estos desastres es cumpliendo también con el Plan Nacional de Desarrollo, que propone la evacuación de comunidades enteras a pueblos más seguros para que tengan acceso a servicios básicos de agua, luz, salud y educación.

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