Más de 30 muertos
Wilder Pérez R.
El Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred) informó que al menos 30 personas han muerto como producto de deslaves e inundaciones provocados por las ondas tropicales 13 y 14 en las cercanías del cerro Musún.
El último recuento arrojaba un total de 16 fallecidos, y se acordó sumar a esa lista, a nueve individuos y tres familias enteras desaparecidas.
Además, se descubrió que la cantidad de damnificados en 21 albergues (no se incluyen casas de familiares) subió de mil 742 personas a dos mil 274, que pertenecen a 361 familias que vivían en las 112 casas derruidas.
No se sabe de más desaparecidos, pero se cree que la cantidad de fallecidos podría aumentar, en dependencia del número de miembros de las familias Herrera y González, de Caño Negro, así como los familiares de Julia Mairena.
Los que se saben desaparecidos y que se dan por muertos son Alexa Zamora, Julia Mairena, Donald González Sevilla (13), un mozo de Clemente Castro, siete niños no identificados y tres hijos de Sara Rocha, que se supone murieron con ella. Con ellos la lista de muertos podría elevarse a 54.
LLEGA LA ATENCIÓN MÉDICA
Los damnificados de las 27 comunidades afectadas, ya están recibiendo atención médica y humanitaria. Simultáneamente se está abriendo paso hasta los albergues y se hacen planes para reubicar a los afectados.
Hoy se espera la llegada de la onda tropical 15, pero con lluvias inofensivas al igual que la onda 16.
Los 17 deslaves en el noreste del cerro Musún, iniciaron el jueves 24 de junio, cuando los remanentes de la onda tropical 13 sumaron 75 milímetros de lluvias. Mientras tanto, la onda tropical 14 solamente dejó un acumulado de 14 milímetros en la zona.
El teniente coronel Mario Pérez Cassar, jefe nacional de la Defensa Civil, relató que el drama que vivieron las familias cercanas a la zona del deslave se ilustra con el testimonio del señor Javier Castro, quien relató cómo la corriente le arrancó de sus brazos a su mujer y sus hijos.
“Sus familiares estaban junto a él, hoy ya es lunes y no han aparecido, estaban debajo de cierta cantidad de lodo”, expresó Pérez Cassar.
DAÑOS ECOLÓGICOS INCALCULABLES
El Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres no ha cuantificado los daños, pero se sabe que hubo un serio perjuicio en la zona afectada.
Según Bayardo Quintero, director de Áreas Protegidas, del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales, el efecto mayor se dio en la zona de amortiguamiento del cerro Musún, cuya extensión es de 14 mil 185 hectáreas.
Los habitantes perdieron su única forma de vida, los cultivos y el ganado. Las operadoras turísticas podrían dejar de funcionar en el Musún hasta mediados de julio, mientras estudian la oferta para los turistas.
Quintero comentó que es normal este tipo de fragilidad en el terreno cuando han desaparecido los bosques, pero advirtió que “si las cosas se mantienen con poca capacidad institucional y sin opciones de desarrollo, no es remoto que las fronteras agrícolas avancen”.

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