Zona de strikes
¿Apareció Contreras?
Edgard Rodríguez C.
El domingo, los Yanquis vieron al fin, al José Ariel Contreras que han estado esperando desde hace tiempo.
Al que recurrían en Cuba cuando estaban en dificultades en los torneos aficionados, mientras enloquecía a los scouts.
Al lanzador que enfrentó a los Yanquis y a los Medias Rojas fuera del terreno de juego, en la batalla por adquirirlo.
Al que motivó a algunos expertos a atreverse a realizar comparaciones con los actuales astros de Grandes Ligas.
Al tipo por el cual pagaron 32 millones de dólares.
Una noche después de haberse soltado contra todo lo que les pusieron enfrente, los Mets no pudieron descifrarlo.
Y era el mismo Contreras. El que hace viajar su recta a 98 millas y luego la mezcla con un devastador cambio y un tenedor terrible.
La única diferencia, era que su familia, estaba entre los 32 mil fanáticos que llegaron al Yankee Stadium.
Y sus familiares, al igual que el resto de fanáticos, fueron cegados por la brillantez del cubano, que lanzó seis scones.
¿Pero esa será la constante ahora? Esa podría ser la más simple lectura. Con su familia a la par, su enfoque en el juego será total.
Quizá podremos ver entonces al tirador de mejor material de todos los que ha producido Cuba en los últimos años.
Al capaz de aproximarse a los 20 triunfos por campaña, meterse al Juego de Estrellas y construir una consistente carrera.
Pero las cosas no son tan sencillas. El grado de dificultad en las Mayores es enorme y se requiere de algo más que el apoyo familiar.
Aunque hay que reconocer, que en el caso de José, la transformación fue drástica. Y se dio, justo cuando su familia estaba con él.
Ojalá sea esa (la familia) la pieza que faltaba al rompecabezas. Sólo así probablemente, quizá podamos ver al Contreras que hemos imaginado.
No todas las personas consiguen sustraerse de dificultades como la separación familiar y concentrarse plenamente.
Y aunque objetivamente, Contreras nunca puso a su familia como excusa, su trabajo del domingo insinúa que ahora sí está completo.

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