Víctimas en aumento
Wilder Pérez R.,Johnny Cajina y Gerardo Bravo
El número de víctimas ocasionadas por las fuertes lluvias que azotaron la región central y norte del país, aumenta a medida que las unidades de rescate penetran en comunidades remotas afectadas por los deslizamientos en el cerro Musún.
Hasta ayer las cifras de muertos y desaparecidos proporcionadas por las diferentes organizaciones de auxilio eran contradictorias.
Mientras el Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred) fijó la cifra oficial de muertos en 15 y en dos el número de personas desaparecidas, la Alcaldía de Río Blanco registraba al menos diez muertos y la cantidad de desaparecidos fácilmente superaba las 30 personas, a las que ninguna autoridad se atrevió a dar por muertas.
Sólo en la comarca Caño Negro dan por desaparecidas a las familias González y Herrera. En ambos casos se desconoce el número de miembros, aunque extraoficialmente se maneja una cantidad de seis a ocho personas por cada una.
Igual situación ocurre en la comunidad Las Peñitas, donde se reportó la desaparición de la señora Julia Mairena y toda su familia. A esta lista se agregan seis niños de la comarca Mansera, y otros tres menores más un adulto en Palam Grande.
CENTENARES DE DAMNIFICADOS
Según el último recuento de Sinapred, los damnificados suman un mil 742 personas, distribuidas en más de 20 escuelas, iglesias y casas utilizadas como refugios temporales.
En Matagalpa, el departamento más golpeado por las lluvias, se reportan oficialmente un mil 154 damnificados, aglutinados en un total de 163 familias. Matiguás, Río Blanco, Muy Muy y Bocana de Paiwas son los municipios afectados.
Sin embargo, en la Alcaldía de Río de Blanco, donde se atiende a la mayor parte de las víctimas de los deslizamientos del cerro Musún, las cifras eran superiores. Aquí la municipalidad reportó un total de un mil 169 afectados, de los cuales sólo 805 se encontraban en albergues. El resto buscó refugio en casas de familiares, hasta donde se les llevarían víveres.
El Sinapred reportó además 323 personas damnificadas en Prinzapolka y otras 202 en El Rama, ambos municipios de la Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS). Otras 63 personas eran atendidas en los refugios de San José de Bocay, en el departamento de Jinotega.
DAÑOS MATERIALES
Aunque los daños materiales ocasionados por los deslizamientos y las inundaciones aún no han sido cuantificados, se calcula son considerables, dada la magnitud de las áreas afectadas.
Sólo en Río Blanco, los deslizamientos del cerro Musún se extienden por aproximadamente 32 kilómetros, se contabilizan nueve viviendas destruidas y más de 60 casas inundadas, además de un sinnúmero de caminos obstruidos y puentes peatonales caídos.
En el departamento de Matagalpa se registró el desbordamiento de los ríos Compasagua, Paiwas, Tepaste, Matiguás, Patriota, Grande de Matagalpa, Blanco y Bull Bull. En Jinotega y la RAAS se reportó la crecida de los ríos Bocay, Siquia y Escondido, este último habría alcanzado más de siete metros de altura por encima de su caudal, por lo que el Sinapred decretó alerta amarilla para toda la cuenca del río y ciudad El Rama, misma que ya fue desactivada.
Para hoy a las 10:00 a.m. está prevista una conferencia de prensa en la Vicepresidencia de la República, en la que el Sinapred ofrecerá el recuento oficial de víctimas y daños, además de evaluar la situación.
ABRIENDO CAMINOS
Según la alcaldesa en funciones de Río Blanco, Erenia Yamileth Obando, más de 100 personas partieron ayer hacia la comunidad La Isla, irónicamente la menos aislada de las nueve comarcas afectadas.
Anoche arribarían al mismo sector alrededor de 70 militares y una cantidad considerable de miembros del Consejo Nacional de Prevención de Desastres local, la Brigada de Rescate y Salvamento de Río Blanco, del Ministerio de la Familia (Mifamilia), Cruz Roja, Policía Nacional, Ministerio de Salud, del Instituto Nicaragüense de la Vivienda Urbana y Rural, del Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria y del Instituto de Desarrollo Rural.
Según Carmen Largaespada, ministra de la Familia, las familias afectadas serán ubicadas en nuevos lugares y mostró preocupación por los jovencitos perjudicados. “Me reportan que se teme haya un número significativo de huérfanos y niños traumados”, comentó durante su visita a Río Blanco.
Ayer mismo, Mifamilia envió a Río Blanco, cuatro camiones cargados de víveres para mil 200 personas, suficientes para los próximos tres días.
EJÉRCITO DESPLEGADO
“El problema es tan grave, que le hemos dado la responsabilidad al Jefe del Sexto Comando, para proporcionar a la población toda la ayuda necesaria: camiones, efectivos, patrullas. Hay todo un despliegue movilizativo del Ejército de Nicaragua en función de poderles ayudar”, aseguró el teniente coronel Mario Pérez Cassar, Jefe Nacional de la Defensa Civil.

|