Carreteras
Alberto Rivera Monzón
Jinotega brinda sus riquezas agrícolas a Nicaragua por medio de sus vecinos, Matagalpa y Estelí; El Bocay y El Cuá, saliendo por Cerro Verde-El Tuma, La Dalia y Yalí, por Condega.
Año con año, el Gobierno de turno invierte dinero en reparación de las carreteras que se adentran a las zonas montañosas productoras de café. Famoso ya, el “Plan Café”. Sin embargo, han abandonado, olvidado y despreciado dos importantísimas carreteras que son salida del café, maderas, ganado, granos básicos, tabaco y hortalizas: la carretera San Rafael del Norte-La Concordia-Colón-Estelí, que son 53 kilómetros. Y la que comunica San Gabriel, Suní, San Marcos, Namanjí, Sacaclí, Llano Largo, con La Trinidad, de aproximadamente 40 kilómetros.
Estas importantes vías conocidas como “de tierra caliente” se merecen un recorrido del ministro de Transporte e Infraestructura, Pedro Solórzano y que “no se le aparten” para que “las adoquine”, parafraseando al Presidente de la República, ingeniero Enrique Bolaños, que tan buena propaganda le hace cuando dice: “Yo les diría que cuando miren a Pedro Solórzano, mejor se le aparten, porque si no, los adoquina”.
Por estas carreteras salen: Jinotega, Wiwilí, Pantasma, Yalí, San Rafael del Norte y La Concordia. Su estado actual es incalificablemente malo. Son grandes las pérdidas de quienes transitamos por ellas con vehículos particulares o de uso colectivo.
A nadie ofendemos ni pecamos con soñarlas adoquinadas, solamente interpretamos la buena voluntad del presidente Bolaños. Sin embargo, por la sangre, por el tiempo, por la producción, por nuestro compromiso con Nicaragua, por favor, ¡Señor Presidente, don Enrique, mándelas a reparar, Jinotega-Matagalpa- Sébaco, Jinotega-El Guayacán, son otros importantes capítulos.
Periodista, San Rafael del Norte.

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