EE.UU. demanda balance militar
Luis Felipe Palacios
La Embajadora de Estados Unidos en Managua, Barbara Moore, dijo ayer que su Gobierno está tratando de que los demás países centroamericanos, adopten medidas similares a las tomadas por Nicaragua, país que decidió destruir buena parte de sus misiles antiaéreos SAM-7, para contribuir a la confianza dentro del programa del balance razonable de fuerzas a nivel regional.
“La idea es que sea regional (el balance razonable de fuerzas), el ministro (José Adán Guerra, de Nicaragua) menciona el proyecto de Guatemala de cortar el número de efectivos, la idea es que también todas las naciones aumenten el nivel de confianza entre (ellos)”, observó.
“Eso puede ser por medidas tan concretas como está tomando Guatemala, pero también es por el intercambio de inventarios, que forma parte de este proceso”, añadió.
"COMPROMISO SERIO"
La embajadora Moore aseguró que su Gobierno ha sostenido reuniones bilaterales con los países de la región, para que se honre el compromiso adquirido dentro del balance razonable de fuerzas.
Reveló, por ejemplo, que su país está “impulsando a los vecinos a que hagan todo lo que puedan para aumentar esa confianza y cumplir con lo que han decidido como región”.
“Nosotros, a través de nuestras acciones directas, a través de la asistencia que damos a esos otros países de la región, también tratamos de canalizar sus esfuerzos hacia los fines que compartimos todos para enfrentar las nuevas amenazas, no las amenazas del pasado, que ya no existen”, apuntó.
Moore, quien no compartió que Honduras y El Salvado estén “cerrados” al proceso del balance razonable de fuerzas, manifestó que EE.UU., como “país interesado”, espera que las conversaciones que han mantenido los mandatarios del istmo respecto al tema, representen “un compromiso serio en aumentar la confianza y eventualmente llegar a ese balance razonable de fuerzas”.
TOCANDO PUERTAS
Mientras que el ministro Guerra dijo que la institución que dirige, junto a autoridades militares, han “venido tocando puertas” con sus colegas, y también Cancillería ha estado gestionando a nivel centroamericano, “para que todos los países aporten su grano de arena en ese sentido”.
Confió que la “voluntad política” expresada por los jefes de Estado y de Gobierno y Jefes Supremos de las Fuerzas Armadas de Centroamérica, sea cumplido en el período establecido.
Ambos funcionarios brindaron sus declaraciones, tras participar en la donación de un par de camionetas todo terreno que entregó el Gobierno de Estados Unidos al Ministerio de Defensa, como parte de la colaboración que viene dando ese país al Ejército de Nicaragua, a fin de responder ante las nuevas amenazas.
NUEVA VOLADURA EN JULIO
El ministro de Defensa, José Adán Guerra, indicó que Nicaragua destruyó en una primera etapa 333 cohetes portátiles SAM-7, y en el mes entrante eliminarán otros 333 misiles del inventario del Ejército de Nicaragua, como un gesto de buena voluntad para contribuir al balance razonable de fuerzas en la región.
Observó que sólo han “visto pruebas claras en el balance razonable de fuerzas, en Guatemala, en donde hay un plan de reducir aproximadamente un 40 por ciento de efectivos, de tal manera que el Ejército puede llegar a equipararse al Ejército de Nicaragua aproximadamente”.
Añadió que Guatemala también está cerrando varias bases militares, las cuales la están destinando para otros fines de tipo social y productivo. Guerra no pudo decir lo mismo de Honduras y El Salvador.
AGRADECIMIENTO
“Para nosotros (EE.UU.), y creo que para muchos de la comunidad internacional, la preocupación por los misiles portátiles es bastante grave, y queremos agradecer a Nicaragua de tomar esa preocupación en serio, porque (los misiles) representan una amenaza potencial a la aviación civil, que todos usamos, si caen en manos indebidas”, comentó la embajadora Barbara Moore.

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