Dime, mi negra…
Ninozka Chacón
Dime, mi negra, ¿qué hacés que no dormís?
El lecho está frío
y mi pecho se angustia
sin tu calor.
¡Negra bendita! ¿por qué no venís?
¿Es que no sentís
que todos están dormidos
y sólo estamos despiertos
vos y yo?
Vení mi negra, mi fruta de pan madura,
contemos las perlas de la laguna
hasta encontrar alguna
que se parezca a vos.
Negra linda, pelo de turrón,
aquí está tu costeño pescador,
el que te ama de verdad y te canta
cada día su gran amor. 
|