Reportaje
Paladares del ron y la cerveza
Angélica Martínez R. magazine@laprensa.com.ni
Antes que la cerveza y el ron salgan al mercado, deben tener el visto bueno de “los catadores”, unos señores de paladar privilegiado que podrían darse el lujo de llegar tarde y borrachos a sus casas, diciendo: “Hic... El trabajo estuvo durísimo hoy... hic...”
Don Pedro Uriarte y don Alberto Núñez son catadores de ron. Junto a otras cuatro personas tienen bajo su responsabilidad, desde hace 30 años, supervisar la calidad en más de una docena de productos que saca al mercado nacional e internacional la Compañía Licorera de Nicaragua. Ambos son reservados, al referirse a la complejidad de las recetas y a su método de catación.
“Cada uno tiene su propia forma de identificar las características que se buscan en un buen ron”, dice don Pedro “pero yo siempre aconsejo relacionar el sabor amargo y dulce con una imagen. Si no ‘ves’ esa imagen al ron le falta madurar”.
El gran secreto del ron es el tonel. Es ahí donde adquiere todo el aroma, color y buqué característico de esta bebida, lo que en lenguaje de catadores se conoce como: la maduración del producto.

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