Irak divide a los más ricos
Tom Raum/AP
SAVANNAH, GEORGIA, EE.UU.- El presidente George W. Bush dijo el jueves que es poco realista esperar que la OTAN envíe más tropas a Irak, pero agregó que los países europeos podrían ampliar su participación en el entrenamiento de fuerzas iraquíes.
“No esperamos que nos ofrezcan más tropas de la OTAN’’, dijo Bush en rueda de prensa al concluir ayer una reunión de tres días del Grupo de los Ocho (G-8, los siete más ricos más Rusia). “Eso sería poco realista’’.
Pero gracias a una resolución sobre Irak aprobada el martes por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, los gobernantes de países que tienen ya tropas en Irak pueden persuadir a sus gobiernos respectivos que las mantengan allí, agregó Bush.
El presidente francés Jacques Chirac y el canciller alemán Gerhard Schroeder han expresado reservas acerca de una participación mayor de la OTAN en Irak.
“No creo que sea el propósito de la OTAN intervenir en Irak’’, dijo Chirac el miércoles.
Por su parte, Schroeder dijo el jueves que “la posición alemana no ha cambiado, pero también hemos puesto de manifiesto que la decisión de los miembros de la OTAN que están involucrados en Irak no será obstaculizada’’.
Previamente, el presidente George W. Bush pidió el jueves a sus aliados que incrementaran su cooperación en la tarea de transformar a Irak en una democracia estable, con el argumento de que “el pueblo iraquí necesita ayuda” para defenderse, reconstruir el país y celebrar elecciones.
Al final de la cumbre del grupo de las ocho grandes potencias industriales, los líderes se comprometieron a promover la democracia y la prosperidad en el Medio Oriente.
DISPONEN ABARATAR REMESAS
Los gobernantes de los países más ricos creen que hay un a manera de ayudar a mejorar las economías de los países pobres y mantener el dinero lejos de los terroristas.
La idea es sencilla: ayudar a los inmigrantes a enviar dinero en efectivo a lugares distantes, reduciendo los cobros a las remesas enviadas al exterior.
En el encuentro del Grupo de los Ocho realizado esta semana en Georgia, los líderes alcanzaron un acuerdo sobre el programa, que busca reducir las tasas de envío de remesas de entre el 10 y el 15 por ciento a la mitad.
“Creo que tiene un impacto inmenso para los países que con muchos trabajadores en el extranjero’’, manifestó el secretario de Estado Adjunto, Alan Larson.
Indicó que el flujo global de remesas es de cerca de 100,000 millones de dólares al año, el doble de dinero que los países ricos destinan para ayudar a las naciones en desarrollo.
Algunas personas consideran que el programa vigila de alguna manera el flujo de dinero y se entromete en la forma en que la población de los países pobres puede gastar e invertir.
GEOPOLÍTICA Y EL HUMOR DE CHIRAC
El presidente francés Jacques Chirac objetó la idea de Bush de que la OTAN asuma un papel más amplio en la reconstrucción de Irak.
Esas diferencias se extendieron a su reunión con Bush, quien reconoció pasadas diferencias, pero dijo a la prensa que “los amigos pueden hablar entre sí sobre el futuro’’.
Cuando le tocó hablar, Chirac no mencionó la disputa con Bush en torno a Irak, sino que relató cuánto había disfrutado su cumbre del G-8, particularmente en lo que respecta a la comida.
“En los últimos días, la cocina de Estados Unidos ha estado ciertamente a la par con la cocina francesa”, declaró.
Un alto funcionario estadounidense, bajo el anonimato, dijo que Chirac no se mostró negativo en la cuestión de la OTAN.

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