Policía
Adolfo Marenco Corea
En LA PRENSA del 3 de junio corriente, Fabián Medina se refiere en su columna (En letra pequeña) a la actuación de un policía tico que auxilia a una persona, y a partir de ese hecho se pregunta por qué no se ve eso en Nicaragua. Pero no se responde e incluye la frase: “macabra labor de picar carne”, en referencia a la actuación policial de los antimotines.
Luego Medina asegura que pone de ejemplo ese detalle para que nuestra policía incluya entre sus “sesudos programas de ‘disparo y garroteo’ algún capítulo ligerito de cómo ayudarle a las personas...”
Ambas referencias son desafortunadas. En primer lugar, la labor de las fuerzas antidisturbios de la Policía Nacional, ante graves alteraciones, no es “picar carne” sino restablecer el orden público haciendo uso de medios técnicos utilizados por todas las policías del mundo. Y en segundo lugar, las fuerzas policiales, desde su etapa de estudiantes en la Academia de Policía y preparación continua en las unidades, son capacitadas en base a programas de estudio que a lo mejor no sean sesudos pero sí contemplan el componente de primeros auxilios y derechos humanos, además de la preparación técnica-física.
En cuanto a su pregunta, la respuesta podría ser el interés o enfoque con que ese medio de comunicación presentó la imagen del policía tico y debe motivar a la Policía Nacional a divulgar las innumerables acciones que durante sus XXV años de existencia han patentizado la vocación de servicio y solidaridad de los hombres y mujeres policías, acorde con el lema del año 2004: “XXV Años al Servicio de la Comunidad”.
Oficial de Policía

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