Mercadeando con sonrisas
María Antonia López M.
Un rostro bonito o una buena figura no es suficiente, para ser llamada y ser parte de un mercado que está creciendo a paso lento: las y los promotores o impulsadores de productos y servicios de consumo. La actitud es quizás una de las premisas fundamentales exigidas hoy en día, y no todas la poseen, lo que obliga muchas veces a saltar las fronteras precisamente porque el país aún no cuenta con las “herramientas” necesarias para hacerle frente.
De unos años para acá se nota mayor presencia de muchachas que están haciendo promoción a determinados productos. Se les ve trabajar en diferentes horas del día: en la claridad o la oscuridad.
Una jornada que muchas veces se torna extenuante y en ocasiones poco compensada, después de haber pasado horas tras horas de pie, bailando, caminando o dispuesta en un solo sitio tal si fuesen un maniquí.
Son estas muchachas las modelos nicaragüenses, un segmento de fuerza laboral fresca, selectiva y hasta discriminatoria porque si bien, tiene sus méritos por el hecho de ser admiradas en su belleza física, no siempre hay recompensas espirituales o monetarias, pues el mismo mercado nacional les limita hacer carrera profesional y las aspiraciones de crecer se truncan en apenas cinco años.
Esta situación no sólo sucede con la mujer que trabaja como modelo sino también con los varones, quienes probablemente en el país sufran de mayor discriminación, no por ser menos atractivos, sino porque la concepción del mercado publicitario en el país aún es muy limitado.
Miguel Martínez, gerente general y propietario de la agencia de publicidad Graffity, explicó que existen actualmente dos vías de contratación, por un lado, la empresa contratante que solicita a las agencias de modelos o bien a la encargada de llevar la parte propagandística, la otra modalidad es que ésta última lo hace directamente.
Este último proceso de contratación directa de la agencia publicitaria, es lo que ha estado practicando Graffity, cuya intención es lograr contrataciones exclusivas para las marcas de los productos.
Pero, en este flujo, tanto la agencia de modelos y la de publicidad, cobran un porcentaje no específico, ya que eso depende de la cantidad de horas, días y tipo de actividad a realizar. Un dato no revelado.
Sin embargo, la agencia de publicidad es el principal filtro para la contratación de las modelos, ya que debido al tipo de trabajo que van a realizar se hace una clasificación.
“Deben existir modelos para diferentes tipos de eventos”, explicó Martínez, de tal manera, que ya no sólo se pueden ver a las que transitan por una pasarela, sino que hacen funciones de impulsadoras de productos, degustaciones, repartidoras, edecanes, bailarinas, entre otros.
La impulsadora de productos es una joven que generalmente se le ve tras un mostrador con ropas ajustadas según la ocasión, casi siempre están presentes en ferias, eventos empresariales, tiendas de conveniencia donde algunas logran tener un salario regularmente estable.
Sin embargo, otras impulsadoras, al igual que las repartidoras, edecanes y bailarinas, son solamente contratadas para una actividad determinada. La mayoría de las modelos ganan por representar una marca, por eventos de uno o varios días, o trabajan para una campaña publicitaria específica, de tal manera, que los ingresos bien pueden ser estables por un tiempo o desaparecer por completo en otros momentos.
“Cuando ellas tienen experiencia ya saben negociar y no aceptan un pago inferior al que ya están acostumbradas, y uno sabe quién sí merece ganar la tarifa máxima, porque uno aprende a conocer a las modelos, porque además de bonitas deben mostrar la actitud que demanda el cliente para su producto”, detalló el gerente de Graffity”.
Carla Argüello Paguagua, propietaria de la Academia de Modelaje y Etiqueta Eleganza opina de forma muy similar: “No sólo es una cara bonita lo que se busca, sino que el cliente quede satisfecho con el trabajo de las personas contratadas, para que cumplan con el propósito de mercadeo”.
La modalidad de trabajo de Argüello es “por paquete, no por hora ni día, porque a las muchachas les gusta trabajar, necesitan el dinero para sus gastos personales, pagar la universidad, algunas han sobrevivido con estas actividades, pero no se puede dar el trabajo súper barato, por eso se llega a una negociación presentando diferentes categorías de muchachas por la experiencia o el nivel de estudio, no por el atractivo físico”.
PROFESIÓN TRUNCADA
Según Miguel Martínez, de la Agencia Graffity, algunas modelos sí logran vivir de la actividad. Pero esto sucede solamente cuando el producto a promocionar implica un contrato por varios meses, lo cual permite sostener a las muchachas con un salario mensual.
Carla Argüello, de Eleganza, indicó que la mayoría de estas jóvenes trabajan para no tener que esperar la ayuda de sus padres. Pese a que ellas están obligadas a hacer inversiones en su figura, cabello y maquillaje.
“Sandra” es una de esas modelos, que por razones de conservar lo que ha logrado decidió no dar su nombre, relató que ellas hacen una inversión en maquillaje cada dos meses, y que deben asegurarse éste sea de calidad para conservarlo en el rostro.
Pero la estudiante de secundaria “Flor”, otra modelo que trabaja para una marca nacional, sabe que este oficio no da para más. “A mí me gusta y por eso estoy aquí hasta que entre a la universidad, salga, y a buscar otro trabajo, no me voy a quedar con esto, no le veo futuro”.
La edad también es una limitante en este trabajo. Miguel Martínez explicó que las modelos a contratar son de los 19 a 22 años “después de eso el cliente ya no las solicita, además este rango de muchachas es a las que por su propia voluntad les gusta andar en eventos donde hay trasnochadas, tener carácter para soportar comentarios negativos del público o del resto de las personas”.
Otro factor que incide para que el modelaje en Nicaragua se limite a tan corta edad, está relacionado con el cuidado personal de la mujer y en este país muy pocas veces sucede, además la tendencia es que a los 22 ó 23 años, contraen matrimonio, están embarazadas, o bien ya concluyeron una carrera universitaria y decidieron entrar de lleno a esa profesión, enumeró Martínez.
Pero eso tiene sus bemoles, “nos vemos en el penoso caso de contratar modelos de otro país y a ellas se les paga mucho más que a las nacionales, pero es que éstas, a pesar de ser mayores, son altamente profesionales y tienen la actitud que se les indica y se cuidan mucho”, recalcó el gerente.
“BANCO” DE MODELAJE
Precisamente por eso, dijo, estudian la posibilidad de hacer “un banco de modelaje”, para que haya inducción, aprendizaje y estabilidad.
Para Carla Argüello, propietaria de Eleganza en Nicaragua, no existen modelos profesionales, aunque hagan muy bien su trabajo.
“No viven del modelaje como profesión, con lo que ganan no mantienen servicios, comida y demás. El 99.99 por ciento todavía vive en casa de sus padres, los trabajos son esporádicos, aunque algunas trabajen más que otras, y se coticen en el mercado, la ganancia que tienen no es fija, sino esporádica”, sostiene Argüello.
El problema de Nicaragua, es que “esto está en pañales, en Costa Rica y Guatemala la tarifa es mucho más alta y a veces me enoja que contratan modelos extranjeras, habiendo personas de aquí bonitas, a veces prefieren pagar más caro, y a las de aquí les pagamos menos, porque a veces pensamos que si lo traemos de afuera es mejor y no es así, sino que no han dado las oportunidades de demostrarlo”.
MARCAS EXCLUSIVAS
Las empresas contratantes tienen que ver en este negocio del modelaje.
Generalmente estas empresas contratan los servicios de una agencia de publicidad, la que se encarga de buscar a las modelos.
Ricardo Selva de Batca, distribuidores de cigarrillos, explicó que si bien ellos dan el visto bueno a las modelos seleccionadas, tiene un nivel de incidencia medio.
En el caso de ellos tratan que sean las mismas modelos las que siempre estén en sus actividades, “las manejamos en un set de marcas, que lleven el logo de la empresa o el producto”.
Esto quiere decir, que cada grupo de modelos representa una marca explícita de los cigarros que distribuyen. Este mismo procedimiento es utilizado por otras empresas en el país.
DERECHOS DE AUTOR
Algunas modelos que ya tienen experiencia también han conocido de los beneficios que pueden obtener con la Ley de Derechos de Autor, de tal manera que si su rostro aparece en televisión, cartel de calle u otro medio, ellas pueden cobrar de forma independiente por cada uso de imagen, explicó Miguel Martínez, de la agencia Graffity.
LAS RESPONSABILIDADES
Un nuevo aspecto en el que se ha avanzado en Nicaragua es la responsabilidad por la seguridad de las modelos.
Este hecho es relevante, dado que no se pueden obviar los accidentes de trabajo. De tal manera que éste funciona de dos maneras. Algunas veces la agencia de publicidad asume la responsabilidad física de las modelos, otra veces son las empresas contratantes.
Ricardo Selva, gerente de mercadeo de British American Tobacco Central America (Batca), comercializadora de cigarrillos, explicó que cuando ellos hacen contrataciones para eventos, consideran todos los tipos de seguridad para el personal que va a estar en la actividad, de tal manera que eso incluye a las modelos.
Miguel Martínez, de la Agencia de Publicidad Graffity, indicó al respecto que las agencias también hacen su parte, contratan a varones fuertes para que las protejan cuando saben que en el evento habrá personas pasadas de copas, que el sitio donde vayan a estar esté en buenas condiciones, o también cuando requieren de traslado fuera de la capital.
En tanto, Carla Argüello, también hace sus propios contratos de seguros para los modelos que generalmente trabajan en su agencia.
LOS SALARIOS
20 dólares puede ser el pago que recibe una impulsadora de productos, algo que está en dependencia de la duración de la campaña.
40 a 100 dólares es el promedio de ganancia que una modelo puede obtener por una noche de evento.
100 a 150 dólares percibe una modelo que realiza un comercial de televisión.
500 a 1,000 dólares es un ingreso de modelo fuera de Nicaragua.

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