MIéRCOLES 9 DE JUNIO DEL 2004 / EDICION No. 23475 / ACTUALIZADA 12:23 am





EL HUMOR DE





Opinión económica
Zona franca agroindustrial

Manuel Castillo Fletes*

A pesar de tener casi tres décadas de existir en Nicaragua las Zonas Francas aún los nicaragüenses no le hemos sacado todas las ventajas que las mismas podrían generar para nuestro país.

Los pesimistas las ven como enormes campos de concentración y explotación de mano de obra nacional, los optimistas las vemos como generadoras de miles de puestos de trabajo, que la Empresa Privada y el Gobierno no pueden crear para solventar el problema del empleo en Nicaragua.

Pero viendo con objetividad a las Zonas Francas, las mismas están dedicadas en su totalidad a la rama textil, lo que no nos ha permitido sacarle mayor ventaja a esta inversión internacional.

Vivimos en un país que posee grandes extensiones de tierra y fundamentalmente dedicado a la agricultura, sin embargo, el agro no ha recibido el apoyo suficiente para alcanzar los niveles que logró durante la administración Somoza, al extremo de ser considerados el Granero de Centroamérica.

Teniendo hoy una nueva realidad económica con la firma del Cafta (Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y Estados Unidos) y conociendo el peso específico que tendrán las inversiones en Zonas Francas como resultado del mismo, sin perder de vista la gran cantidad de fuentes de empleo que aliviarían en gran medida las necesidades de los trabajadores y tomando muy en cuenta nuestro potencial, quiero hablar de Zona Franca, pero una Zona Franca Agroindustrial.

No se necesita ser sabio ni nada que se le parezca para saber que Nicaragua tiene en el agro un potencial que se ha venido desperdiciando por problemas en la cultura de siembra y por malas políticas gubernamentales que nos han impedido sacarle ventaja a ese valioso recurso como es la tierra.

Si bien es cierto, Zona Franca Textil ha servido por la creación masiva de fuentes de empleo, Zona Franca Agroindustrial podría tener un efecto mucho más amplio en beneficio de las zonas rurales, gracias a las bondades de nuestro territorio.

Zona Franca Agroindustrial con el Cafta podría permitirnos además de crear miles de puestos de trabajo, a potenciar el agro industrializándolo para fomentar rubros de exportación no tradicional, obtener valor agregado de nuestros productos y a detener el flujo de personas hacia la capital y algunas cabeceras departamentales, al igual que la emigración.

Si el actual Gobierno impulsara políticas en ese sentido aprovechando además del Cafta, el Plan Nacional de Desarrollo pudiera sacar mayor ventaja de la inversión extranjera de Zona Franca Agroindustrial induciéndola a explorar y explotar algunas zonas productivas del país.

Nueva Guinea, el valle de Sébaco, Ticuantepe, La Concha, son pequeños ejemplos de zonas donde se le puede sacar provecho a lo que serían las Zonas Francas Agroindustriales, donde existen suficiente tierras productivas y mano de obra abundante.

Además Zona Franca Agroindustrial tendría otros efectos positivos que podríamos obtener, al abrirse Zona Franca de este tipo, el campesinado no emigraría a la ciudad, puesto que además de tener trabajo estaría cerca de su pequeña finca, los pequeños parceleros abastecerían a la gran agroindustria, etc. muchos campesinos que se han venido a las ciudades retornarían a sus lugares de origen, lo que permitiría descongestionar las mismas poblaciones, demanda de servicios como agua, luz, transporte, salud y empleo por mencionar algunos.

Lo anteriormente obligaría al Gobierno a volver los ojos al campo, mejorando la infraestructura en los sitios donde se construyan las mismas, permitiendo a su vez un desarrollo más armónico de Nicaragua. Zona Franca Agroindustrial, ¿nos apuntamos?

* El autor es Secretario General del C.P.T.
.


---
 
 

Derechos Reservados 2002. La información contenida en este medio de comunicación, no puede ser reproducida ni publicada, parcial o totalmente, en ningún otro medio de comunicación privado o público, sin el consentimiento por escrito de LA PRENSA S.A
 

 

Suplemento Negocios & Economía

Pequeños proyectos para grandes soluciones

Zona franca agroindustrial

Las pequeñas empresas en el Este de Asia y América Latina

Asteriscos a dos manos

Claudia María Castellón: “Las mujeres deben aprender a respetarse”

Mercadeando con sonrisas

El Fogoncito llega a Managua

Los exquisitos quesos de La Garnacha

Casas con olor a pino