Opinión económica
Pequeños proyectos para grandes soluciones
Mauricio R. Peralta*
En varias ocasiones he escuchado que Nicaragua se encuentra en una posición geográfica privilegiada: “El centro del centro de las América”. ¡Hasta nos llenamos de un efímero optimismo al mencionar esto!
Pero parece que ésta es una realidad virtual y no la realidad que vivimos todos los nicaragüenses día a día, en que parece más bien que nos desarrollamos en una isla, salvo algunas excepciones como la reciente firma del Cafta, sumidos en problemas de vecindad, comparados con los acontecimientos internacionales que se desenvuelven a nuestro alrededor, los cuales verdaderamente tendrían importancia para todos nosotros.
Mientras Nicaragua cada día que pasa se sumerge en un sinfín de problemas caseros, otros países realizan ingentes esfuerzos por salir de una vez por todas del atraso y del provincialismo que ha caracterizado por décadas a nuestros pueblos latinoamericanos.
Ejemplos de esto sobran:
1. Lula Da Silva, viaja durante el mes de mayo a China Continental y consigue millonarias inversiones para su país en industrias intensivas en capital tales como el sector petrolero y el acero. De esta manera se asegura un mercado: el más grande y apetitoso en este momento y por otra parte se protege de futuros embates, como los que actualmente están azotando a las economías, no sólo emergentes sino a las desarrolladas de todo el orbe, por las decisiones tomadas en los últimos meses por los países productores de petróleo.
2. Ricardo Lagos, en representación de su país, Chile, encabeza la lista de los interesados en firmar un tratado de libre comercio con el gigante asiático, asegurándose de esta manera ser destino de futuras inversiones e imprimiéndole aún más competencia a su ya abierta economía, incentivando de esta manera la competitividad de todo su aparato productivo y gubernamental.
Y es que los chilenos además de haber sido el primer país de Latinoamérica en haberse abierto a la competencia internacional, está ahora tomando de nuevo la delantera en estrechar relaciones comerciales con la que será la primera potencia económica en el 2050.
3. Brasil creció en el primer trimestre de este año 2.7%, con respecto a igual período del 2003, siendo éste el mejor indicador macroeconómico desde que asumió el poder el que juró ante todo su pueblo que al final de su mandato no habría brasileño que no comiera los tres tiempos.
4. Argentina, después de Brasil y después de haber sufrido una gravísima recesión económica que llevó al Gobierno a tomar drásticas medidas tales como el llamado “corralito”, se convierte en la economía receptora de la mayor cantidad de inversión directa por parte del resto del mundo, con EE.UU. y España a la cabeza, siendo seguida por México, que ha desplazado a Japón como segundo socio comercial de EE.UU., con un 12.4% del total de la actividad comercial de ese país, solamente superado por Canadá (20.4%)
5. El comercio entre México y EE.UU. ha crecido una media del 17.5% por año, con U$720 millones de comercio diario entre ambos países. México actualmente es el octavo exportador mundial y el mayor de América Latina.
6. Guatemala, El Salvador y Honduras participan ya de los beneficios de una Unión Aduanera, preparándose de esta manera a la entrada en vigencia del Cafta. Creando sinergias entre sus economías, imprimiendo más competencia a sus industriales y beneficiando a sus consumidores con productos libres de barreras arancelarias.
Si bien es cierto los últimos tres gobiernos de nuestro país, elegidos democráticamente, han realizado esfuerzos dignos de elogio en algunas áreas de nuestro quehacer económico tanto a nivel micro como a nivel macro, todavía falta tocar la fibra más sensible que hace la diferencia entre los pueblos y que es la cultura del trabajo y del estudio, el desarrollo de la ciencia y de la tecnología, la promoción de la sana competencia, la imparcialidad del Poder Judicial y sobre todo el respeto entre todos los habitantes de una nación.
Siempre he creído que no es a base de megaproyectos que nuestro país saldrá adelante, sino que será la suma de beneficios generados de miles de micros y pequeños proyectos bien focalizados, lo que permitirá que Nicaragua salga del atolladero en que se encuentra. Y el principal microproyecto que todos nosotros tenemos por delante es hacer lo que hacemos cada día, de la mejor manera posible: el estudiante, estudiando más; el profesor, el empresario produciendo cada vez, con mayor calidad; el trabajador, trabajando con mayor ahínco y nuestros líderes políticos y representantes de los cuatro poderes del Estado dedicándose cada día más a proporcionarnos un mejor clima social, político y económico que nos permita realizar en paz todo lo antes mencionado.
* El autor es consultor privado y ex Director General de Competencia y Transparencia en los Mercados.

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