DOMINGO 6 DE JUNIO DEL 2004 / EDICION No. 23472 / ACTUALIZADA 02:30 am





EL HUMOR DE





Reportaje especial
Voluntarios que “mueven al mundo”

Foto  
. Llegaron hace 35 días aproximadamente y ya se han convertido en los ángeles de decenas de niños de diez comunidades en el municipio de San Ramón, Matagalpa. Miguel y Esteban, dos voluntarios del programa Moviendo al mundo, impulsado por Royal TPG Post, el operador nacional de correos de Holanda, llegaron a Matagalpa para trabajar temporalmente en el programa de alimentación escolar que impulsa el Programa Mundial de Alimentos. Ambos declaran impactados por la realidad de las localidades, pero satisfechos de aportar un granito de arena entre la pobreza que afecta a sus beneficiarios.

 

Nohelia González Valdivia

LA BAILADORA 2, SAN RAMóN, MATAGALPA.- “¿Tiene una botella plástica para tomar agua?”, me pregunta Gerardo, un menudo niño de 7 años, habitante de esta comunidad, que forma parte de la comarca San Pablo, en el municipio de San Ramón, Matagalpa. La desilusión en sus ojos ante mi respuesta negativa es notoria.

Su pregunta me resulta poco común en un niño, pero llega a sorpresa cuando me entero que la afición por las botellas plásticas no es exclusiva de Gerardo. Sus 48 compañeritos en el preescolar de la localidad, situada a 23 kilómetros al norte de Matagalpa, tienen predilección por estos recipientes. Y es precisamente esta simpatía una de las cosas que han impresionado más a Miguel Moldes y Esteban Maioli.

“A mí me impactó ver niños descalcitos, con sus ropas rotas y de repente te dicen dame una botella para beber agua. A mí esta comunidad me impactó”, expresa Miguel.

Para Esteban la impresión no fue distinta. “En realidad estar frente a un niño y a pesar de todas las carencias que tienen mantienen la capacidad de asombro. Les debe gustar jugar con su botella”.

Hace 35 días aproximadamente que Miguel, oriundo de Galicia, España, llegó a Matagalpa, para trabajar en el programa de voluntarios Moving the World (Moviendo al Mundo), que Royal TPG Post, el operador nacional de correos de Holanda, y el Programa Mundial de Alimentos desarrollan en Matagalpa. Su compañero, Esteban, llegó proveniente de Argentina unos días más tarde, pero junto a Liz María Úbeda, contraparte nacional, recorren diariamente con mucho conocimiento del terreno, diez comunidades de Matagalpa donde ejecutan proyectos de apoyo al Programa de Alimentación Escolar.

Miguel y Esteban constituyen el cuarto equipo de voluntarios de TPG que trabajan junto al PMA, en las comunidades matagalpinas de Bailadora 1 y 2, San Pablo, Yucul, Carrizal, San Ramón y San Dionisio, entre otras.

A la Bailadora 2 llegamos luego de recorrer un camino sinuoso, que con la llegada del invierno hace que uno piense que el nombre de la localidad se debe al bailoteo de llantas que provoca el barro en el camino, pero Liz María me aclara que la leyenda popular asegura que se debe a que hace mucho tiempo existió una mina antigua en un cerro, cuyas piedras “se movían constantemente” como bailando.

En este sitio los voluntarios han construido dos aulas, la del preescolar y la guardería, tres letrinas de fibra de vidrio, un sistema de recolección de agua pluvial, una bodega para el alimento y la cocina, con dos ecofogones, cuyo diseño es parte del aporte del programa. Antiguamente los niños recibían clases y las madres que cocinaban el alimento escolar, en rústicas chozas que poco abrigo prestaban a sus ocupantes.

En la comunidad en la que habitan 216 familias —unos 419 habitantes— en 108 casas, de las cuales el 30 por ciento no poseen letrinas, no hay electricidad ni agua potable. Los voluntarios de TPG han instalado filtros de agua, y a su vez capacitan a los niños, maestros y padres de familia sobre cómo clorar el agua de consumo y manejar adecuadamente la basura.

Tampoco hay servicio de salud pública, por lo que las familias deben acudir al centro de salud de San Pablo. En este sitio tampoco hay pulperías para proveerse de alimento, medicinas u otras necesidades. Para conseguirlas deben caminar o trasladarse en bestia tres kilómetros hasta la pulpería más cercana.

VOCACIÓN DE AYUDA

Doña Basila Granados Ramos, una mujer de baja estatura, pero de enorme espíritu, imparte clases a 27 niños, de 3 a 4 años, en el primer nivel del preescolar, hace también veces de médico administradora y partera de la localidad.

Según Granados, antes de la colocación del filtro de agua y el sistema de recolección de agua de lluvia, las diarreas eran numerosas. A disminuir la incidencia de enfermedades también colaboró la instalación de un botiquín que donaron los voluntarios TPG, que cuenta con medicamento específico para estos padecimientos, que es suministrado por la profesora. Las educadoras también hacen el tratamiento del agua con cloro.

A sus 39 años, doña Basila es un cúmulo de experiencia en educación de niños y adultos. Sus 25 años como educadora de adultos y los nueve años de trabajo voluntario en educación preescolar, por el que ahora recibe una ayuda de 500 córdobas mensuales con apoyo de CARE Internacional, la llevan a concluir que la alimentación escolar que impulsa el Ministerio de Educación, con apoyo del PMA, TPG y CARE, ha hecho que la matrícula y la asistencia a clases en el centro aumente.

Hace algún tiempo los niños tenían que comer con las manos y en bolsas plásticas. Hoy tienen mesas, sillas que donó CARE y utensilios que les entregó TPG.

PÚBERES Y ADOLESCENTES TAMBIÉN IMPORTAN

Erick Castro, técnico de terreno de CARE, se encontraba realizando una supervisión al preescolar de la Bailadora 2. El programa que apoya al PAININ-MECD en 22 comunidades del departamento, brinda atención a niños en edad preescolar y estimulación temprana (menores de 3 años).

Castro sostiene que en las localidades que atiende existen rangos de niños que tienen un estado nutricional no adecuado, por lo que “estamos trabajando con familias en la parte educativa, una vez al mes se pesan a los menores de 36 meses y los mayores de 36 meses a seis años se evalúa crecimiento y desarrollo”.

CARE apoya a los preescolares comunitarios de la zona con cunas, rines, colchoncitos, sabanillas, jabones, toallas, utensilios de limpieza y alimentación complementaria (azúcar, arroz y aceite), además en combinación con el Ministerio de Salud aplica dosis de hierro y vitaminas cada seis meses.

Debido al alcoholismo y la maternidad temprana, CARE apoya esfuerzos de atención educativa a niños en edad primaria y adolescentes. “No manejamos cifras pero después de los 11 años ya ingieren alcohol y las chavalas son madres jóvenes, son niñas cuidando niños”.

COCINANDO PARA TODOS

El proyecto de Bailadora 2 también incorpora a unas 50 madres al centro escolar, que cuenta con educación primaria, multigrado, preescolar y estimulación temprana. Cada día, cuatro madres se dedican a cocinar el alimento: 145 gramos de comida (frijoles, aceite, arroz, cereal y maíz) son entregados diariamente a cada niño.

Cuando el río cercano crece por las lluvias, las madres, muchas de las cuales deben caminar largo trecho para llegar a la escuela, tienen que cocinar el alimento en sus casas, el que luego es llevado al centro por “los hombres” de la comunidad.

En el centro de Bailadora 2 estudian 148 niños y cuenta con cinco profesores, cuatro educadoras voluntarias y un maestro de primaria.

El jueves 3 de junio, el maestro de primaria y multigrado Alexander José Reinoso, al igual que las demás educadoras del centro, se encontraba junto a sus alumnos celebrando el Día del Niño, con piñatas y música.

Reinoso, quien estudia para graduarse como maestro normalista, sostiene que de unos 60 estudiantes matriculados asisten regularmente unos 53. La causa es que muchos de los estudiantes deben ayudar a sus padres en las labores agrícolas. “A los niños más grandecitos se los llevan a trabajar al campo”.

Otro problema en la asistencia es la distancia que algunos de los estudiantes deben recorrer para llegar al centro. “Algunos caminan dos kilómetros y tal vez amanece lloviendo y no vienen”. El jueves la asistencia era casi total, la celebración era una buena razón para llegar pese a la llovizna que caía.

YUCUL TAMBIÉN CELEBRA POR NIÑEZ

Sobre el camino entre Bailadora y San Ramón, se encuentra la localidad de Yucul. Ahí las educadoras del centro escolar, encabezadas por Maritza González, celebran junto a sus 44 estudiantes el Día del Niño.

Los voluntarios de TPG regalaron a los menores las piñatas y los dulces para la celebración.

La escuelita cuya construcción finalizó en abril de este año, se realizó gracias a fondos aportados por TPG y a la donación del terreno que hizo María Arcadia Dávila García, líder comunitaria. “Como no había donde dar clases, yo lo doné por el avance de los niños”.

María Arcadia, de 46 años, está aprendiendo en la escuela. Ya cursa el quinto grado, por lo que orgullosa dice: “Ya nadie me engaña”.

INVIRTIENDO EN LA NIÑEZ

0.08 centavos de dólar diario —unos 13 dólares anuales— cuesta alimentar a un niño en Nicaragua, según estimaciones del Programa Mundial de Alimentos, con una ración compuesta de arroz, frijoles, maíz (tortilla), cereal fortificado, pescado enlatado o leche.

621,48 dólares serán destinados por el PMA y el Royal TPG Post de Holanda a la distribución de frijoles, para beneficiar a las localidades con las que ambas entidades trabajan en Matagalpa. Gran parte de los fondos fueron otorgados por TPG, para adquirir en el mercado local 798 toneladas métricas de frijoles como complemento a la ayuda que realizan Noruega, Japón, Finlandia y Alemania.

1.6 millones de dólares, en compras locales de alimentos, destinará este año el PMA.

PINTANDO SOBRE LA ESCUELA Y LA COMIDA

Los voluntarios de TPG promueven entre los niños de las comunidades beneficiadas un concurso de pintura cuyo lema es Escuela y alimento, en el que esperan además de la participación de los niños, también la de los padres de familia. El concurso tendrá como premio lápices de colores donados por TPG Francia. Los diez primeros lugares recibirán premios.

VER TAMBIÉN:

Experiencia “única”
.


---
 

 

Derechos Reservados 2002. La información contenida en este medio de comunicación, no puede ser reproducida ni publicada, parcial o totalmente, en ningún otro medio de comunicación privado o público, sin el consentimiento por escrito de LA PRENSA S.A
 

 

Muere Ronald Reagan

Presionan por cambio de celda

Reagan se la jugó contra los sandinistas

Pedagógico cumple 91 años

Voluntarios que “mueven al mundo”

Experiencia “única”

Buceando Ostión

 





Curacao