Casamiento amarrado, fracaso asegurado
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 | Sebastián logra escapar de su compromiso |
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Hilda Rosa Maradiaga C.
Esta semana, dos acontecimientos atraparán la atención de los televidentes que siguen la trama de La Costeña y el Cachaco.
Aunque no había considerado la propuesta de Pepe sobre librarse del matrimonio alegando que es “marimonda”, al pie del altar Sebastián termina no sólo declarándose homosexual sino declarándole amor eterno y hasta proponiéndole matrimonio al ingeniero David Soto.
El relajo que se arma en la boda es, como dirían en Colombia, tenaz. Paradójicamente, todos los amigos de Sebastián resultan con golpes y moretones, excepto él.
Y justamente el ingeniero Soto, que es un alma de Dios, lleva nuevamente la peor parte. Otra vez un golpe en el ojo, otra vez debe dejar Santa Martha y hasta recibe un regaño del doctor Uribe, quien, además, le aconseja seguir el ejemplo de Sebastián. 
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