Más ayuda a damnificados del Musún y Alamikamba
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La delegada de Mifamilia en Boaco, Suyen Sobalvarro, mientras ayuda a brindar los alimentos a los damnificados del cerro Musún.
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Auxiliadora Martínez CORRESPONSAL/BOACO
Un furgón lleno de alimentos con un valor de más de 155 mil córdobas, es una de las últimas entregas hechas al centro de acopio de Río Blanco, para los damnificados del cerro Musún, igualmente, fue enviado otro camión con alimentos y productos de aseo familiar, por el orden de los 32 mil córdobas, para la zona de Alamikamba, Prinzapolka.
El señor Bernabé Balladares, director de la unidad técnica de enlace de la comisión de suministros del Ministerio de la Familia, (Mifamilia), precisó que el paquete de ayuda contenía cereales, maíz, fríjol, arroz, aceite, azúcar, sal, leche, fósforos, jabón de baño, jabón de lavar, jabón de trastes, candelas, platos y cucharas, entre otros.
El funcionario destacó la atención a los damnificados por los deslaves del Musún, que ha mantenido Mifamilia, logrando a la fecha la entrega de más de 20 toneladas de alimentos (maíz, fríjol, arroz, aceite, sal, azúcar), 909 frazadas, 997 colchonetas, 3,005 libras de leche, juguetes para los niños y aproximadamente 1,579 yardas de plástico negro en la zona de Río Blanco.
Balladares indicó que la población afectada está ubicada en 15 albergues organizados, donde se alojan un total de 2,334 personas, correspondiente a 436 familias.
ENTREGAN ALIMENTOS CADA 10 DÍAS
“Hemos trabajado con la comisión de suministros de la localidad, porque es la que maneja directamente el control, registro, salida y saldo del abastecimiento que se encuentra en bodega. Aunque los alimentos relativamente salen de inmediato, por las mismas distancias a que se encuentran los albergues y la incomodidad para poder llevarles las raciones, se ha diseñado una metodología de entregar alimentos para cada 10 días. Esto permite que la gente tenga suficiente comida mientras nosotros estamos mandando una nueva remesa”, explicó Balladares.
Actualmente los albergues están ubicados en las comunidades de Palan, Bilampi, Palancito, Jicote, Palan sector número tres, Las Peñitas, caserío Wanawas, La isla, Caño Negro, Mancera arriba, Mancera abajo, Colinas de mancera, Mancera central, Walana, Santo Tomás y el casco urbano de Río Blanco.
SEIS MESES DE AYUDA
“Estas familias hay que reubicarlas en un lugar seguro y esto lleva mucho tiempo, por eso consideramos que se les debe mantener la ayuda alimenticia por un período de unos 6 meses, de acuerdo al decreto presidencial de desastres, en forma coordinada con el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Cruz Roja, para que las familias tengan los alimentos básicos durante el proceso de reasentamiento, mientras vuelven a su vida normal y productiva, apuntó el funcionario del Ministerio de la Familia.
DAMNIFICADOS EN NUEVO MERCADO
En lo que será el nuevo mercado de Río Blanco, ubicado al norte del poblado, se ubican unas 217 personas, que conforman 44 familias de diferentes comunidades que sufrieron los estragos de los deslaves del cerro Musún, provocado por las pasadas ondas tropicales, perdiendo sus pertenencias, animales y hasta algunos seres queridos.
Las familias que se refugian en el albergue, ubicado en el casco urbano, provienen de las comarcas de Caño Negro, Palan, Mancera, La Isla y Las Peñitas
“No hemos tenido ningún problema con respecto a la alimentación de las familias del albergue, no nos falla el arroz y los frijoles que es lo básico, así como el azúcar, maíz y el aceite y la leche para los niños, se nos da para cada diez días”, asegura el coordinador del albergue, Eddy Dolores Blandón Ochoa, de 25 años.
En el refugio existen alrededor de 108 niños menores de 14 años. “No le están dando el cuido necesario a sus niños porque no tienen hábitos de higiene”, cuestionó Blandón.
PROBLEMAS DE SALUD POR FALTA DE HIGIENE
“El Ministerio de Salud nos ha asignado una enfermera que brinda consulta, la cual rota diariamente, por las enfermedades respiratorias que está afectando a casi el 70 por ciento de los refugiados del albergue”, señaló el coordinador.
Blandón Ochoa expresó preocupación porque los enfermos no se toman los medicamentos, y más bien lo guardan. El líder insistió además en la falta de mediadas de higiene.
Alimentos y avituallamiento para afectados de los recientes deslaves se mantendrán por seis meses
Claman reparación de 88 kilómetros de caminos para facilitar el abastecimiento y la salida de la producción
URGEN REPARAR VÍAS
Unos 88 kilómetros de caminos que comprenden las vías de acceso a las comunidades donde están los albergues, están prácticamente destruidos, lo cual dificulta el traslado de la alimentación, y la salida de la producción.
“Tenemos alimentos en la bodega y no tenemos la facilidad para distribuirlo en los albergues”, señaló Erenia Jeaneth Obando Huete, vice coordinadora del Comité de Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Comupred), de Río Blanco.
Obando Huete, valoró que Mifamilia ha estado en mayor porcentaje sustentando el abastecimiento de los albergues, desde el momento en que ocurrió el desastre, como parte de la respuesta del Gobierno Central, así mismo han recibido donaciones, apoyo local y de otros organismos no gubernamentales.
Obando observó como de gran necesidad la rehabilitación de caminos, esfuerzo al que se comprometieron las autoridades del Ministerio de Transporte e Infraestructura, (MTI).
Señaló que sobre las vías más afectada se ubican la mayor cantidad de los albergues y donde están los centros de acopio.
Señaló que de los tramos en mal estado, es la Pedrera Wanawas hasta Cuatro Esquinas, considerado una vía de vital importancia para que llegue el abastecimiento a los damnificados.
También la parte de la Ponzoña hacia la cabecera de Paiwas y Mancera, donde se localizan los albergues, están intransitables, apuntó Obando.
Obando lamentó que alrededor de unas mil pichingas de leche al día no se están sacando de la zona en este momento, y prácticamente se están perdiendo, por el problema de los caminos, “Está producción de leche era la que venía a los centros de acopio de Parmalat y la Prolacsa, sin embargo, los productores han tenido que soltar el ganado, aseguró.
“Si continúa esta situación, todos los productores se van ha volver damnificados, porque ellos viven de la producción, del ordeño y de lo que sacan de sus fincas; de eso se sostienen y mantienen la economía del municipio, pero va a llegar un momento que no van tener condiciones de tener sostenibilidad por sí solos”, refirió Obando.
En ese sentido, urgió que el Gobierno Central atienda la situación y facilite un módulo de carretera para rehabilitar los 88 kilómetros de caminos que están deteriorados en el municipio.

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