DOMINGO 18 DE JULIO DEL 2004 / EDICION No. 23514 / ACTUALIZADA 02:30 am





EL HUMOR DE





Ecos 25 años después
“Estaré siempre agradecida”

Foto  

Brenda Bustos Ibarra.

 

Brenda Bustos Ibarra tenía 18 años en 1988. Recién se había bachillerado en el Instituto Nacional Ramírez Goyena como la alumna de más alto rendimiento académico.

Lista para ingresar a la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), fue informada de que el Consejo Nacional de Educación Superior (CNES), le había asignado una beca y fue así como llegó a Minsk, la capital de la República de Bielorrusia, en la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS)

“Cuando me avisaron de la beca me dio mucha alegría, porque estudiar en el exterior y conocer otros países era uno de mis sueños”, relata Brenda con emoción después de más de una década.

Seis años después regresó a Nicaragua con su título de ingeniera en plantas térmicas bajo el brazo y la esperanza de conseguir trabajo.

EL CAMBIO

“Cuando llegué (a Minsk), había de todo, incluso tomábamos Pepsi”, añade. La situación cambió bruscamente con la caída del comunismo y la independencia de Bielorrusia.

Luego la sorpresiva derrota electoral del Frente Sandinista en los comicios de 1990 causó una gran incertidumbre entre los becados. “Vimos la noticia (un día después de las elecciones) en el único canal de televisión de Minsk. Todo fue incertidumbre. Unos lloraban y otros estábamos sorprendidos”, rememora Brenda.

LA GUERRA, LO MÁS PERJUDICIAL

Brenda labora actualmente para una de las compañías fabricantes de cerveza más grande del país, donde aplica lo aprendido en la URSS.

“En general la revolución creo que dejó cosas positivas para mi generación, pero la guerra fue lo más perjudicial, porque todo se arregló en las elecciones, pero los lisiados y el luto en la familias quedó”, reflexiona.

“No milito en ningún partido y tampoco me meto en política —confiesa— pero estaré siempre agradecida con el hospitalario pueblo ruso y con la revolución, por la oportunidad que me dio para estudiar y conocer otras culturas. Conozco a muchas personas que no hubieran podido estudiar porque eran pobres, pero lo hicieron gracias a la revolución”, expresa.
.


---
 

 

Derechos Reservados 2002. La información contenida en este medio de comunicación, no puede ser reproducida ni publicada, parcial o totalmente, en ningún otro medio de comunicación privado o público, sin el consentimiento por escrito de LA PRENSA S.A
 

 

Banqueros en ascuas

Sistema sólo ha generado deuda

Detienen a nica en EE.UU. por ser “torturador”

Lewites acelera entrega de títulos

Teletón 2004 en su recta final

Escasez amenaza a refugiados del Musún

Encendiendo la memoria

Cada diez minutos una mujer es maltratada en Nicaragua

Listas las normas de acceso a discapacitados

Sacerdote dona enciclopedias a escuelas rurales

La Revolución: De cal y arena

Quincho Barrilete: “Me echaron a un lado”

“Quedamos a la intemperie”

“Lo que ahora estamos viviendo es otra historia”

“Los jóvenes de ahora no son como los de antes”

“Bueno es el que no roba... no mata, el que mira por el pobre”

Expropiado y desterrado

“Estaré siempre agradecida”

“Me enamoré de la revolución”