Comentario léxico
Enrique Peña Hernández
En la edición del Diario LA PRENSA del 27 de junio del corriente año, el periodista y catedrático universitario, licenciado Fernando Centeno Chiong, publicó el artículo intitulado Los guardianes de nuestro idioma Castellano.
Indudablemente que dicho artículo es sumamente interesante, porque tiene como objetivo el mejoramiento de la expresión léxico-gramatical, por haber observado “reiterada proliferación de errores ortográficos en medios escritos, en titulares, textos, suplementos, revistas, caricaturas, así también, en comunicados y hasta en anuncios publicitarios”.
Especifica el licenciado Centeno Chiong que las barbaridades se pronuncian a través de emisoras de radio o canales de televisión, donde comúnmente se escuchan aberraciones lingüísticas como: hayga, hubieron, interperie, ofertar, recepcionar, traseunte y otras palabras huérfanas de diccionario.
Considero que el escritor señala “hubieron” como forma incorrecta en lugar de la inflexión hubo; v. gr.: Hubo tempestades, hubo muertos, etc.; pero no lo explica debidamente.
La palabra “recepcionar” es valioso señalamiento del gravísimo error en que incurren directores y secretarios en cartas, memorandos, exposiciones y otros documentos; pues la palabra idónea es recibir, de donde se deriva recepción, acción y efecto de recibir. Como se ve, recepcionar sería un término derivado de recepción, o sea derivado de derivado. Sería horroroso decir: recepcioné los cheques, recepcionará las escrituras, etc. Lo correcto es receptar(recibir, acoger). El DRAE incluye obviamente las voces recepcionista, receptación, receptáculo, receptivo.
En cuanto al vocablo “ofertar” debe decirse que es forma castiza, que contiene en el fondo la idea fundamental de ofrecer. De ofertar se derivan: oferta, oferente, ofertante y ofertorio.
La gravedad del problema radica no solamente en la expresión escrita, sino en la oral que se manifiesta en la radio y la televisión. Se requiere el establecimiento de una escuela de locutores. Da mucha desazón o grima escuchar los atropellos idiomáticos.
Con lo expuesto concluyo mi comentario al artículo del licenciado Centeno Chiong, a quien felicito y estimulo para que prosiga en su noble labor de defensa y depuración de la lengua española. 
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