Nuevo número del Boletín del BCN
Isolda Rodríguez
Ha llegado recientemente a mis manos el Boletín Nicaragüense de Bibliografía y Documentación, del Banco Central de Nicaragua, dedicado al Español hablado en Nicaragua, y que precisamente, lleva como subtítulo, El español hablado en Nicaragua: Nuevos estudios. Es el número 122, correspondiente a la época enero-marzo del 2004. Este Boletín es una publicación bajo la dirección de Lucía Hurtado C. destacada sub-gerente de la Biblioteca del Banco Central “Dr. Roberto Incer Barquero”.
El Boletín del Banco Central, desde hace muchos años, a cargo del talentoso escritor doctor Jorge Eduardo Arellano, es ya un referente necesario para los estudiosos e investigadores, pero este número, el 122, constituye un valioso aporte para el estudio de nuestra lengua, por tanto, lectura obligada para profesores/as de Español de cualesquiera de los subsistemas educativos, así como para lingüistas y personas que desean profundizar en la base cultural nicaragüense, que es la lengua española.
Este Boletín contiene catorce ensayos monográficos que abordan de manera académica y rigurosa el tema del Español hablado en Nicaragua, de diversas corrientes nutricias, que lo han enriquecido y lo siguen haciendo, como lo demuestran los estudios diacrónicos y sincrónicos realizados por estos destacados lingüistas. Los siete primeros ensayos han sido tomados de la Revista Lengua (No.12) y el resto forman parte de las dos Memorias de los Simposios sobre el Habla y la Literatura Nicaragüenses, publicados entre 1997 y el año 2001, en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN).
Inicia este importante Boletín, el ensayo El Habla nicaragüense: Raíces y creatividad, escrito por Wo Wande, quien aborda como tema fundamental, la herencia náhuatl en nuestra lengua y además demuestra la presencia de voces de diversos orígenes, como la africana y maya. El autor afirma que hay suficientes evidencias de que la cultura indígena no desapareció, sino que pervive en el sustrato de la población, especialmente campesina.
El Director de la Academia Nicaragüense de la Lengua y autor de abundantes estudios, Jorge Eduardo Arellano, realiza una presentación del Diccionario de Uso del Español Nicaragüense (DUEN), en un ensayo titulado Macroestructura y microestructura del DUEN.
Francisco Arellano, en su trabajo Los nicaraguanismos en la vigésima segunda edición del DRAE, explica que esta publicación contiene 1,012 “lemas” de la marca NIC., es decir, voces empleadas en Nicaragua, entre las cuales hay interjecciones, verbos, sustantivos y adjetivos.
Róger Matus Lazo, conocido por sus estudios dialectales, aborda La jerga del adolescente en Nicaragua, con interesantes ejemplificaciones de los términos empleados por la juventud estudiosa nicaragüense. Carlos Alemán Ocampo incursiona en los Apodos colectivos en Centroamérica. Enrique Peña Hernández, académico de prestigio por sus aportes al estudio idiomático, se refiere con mucho humor a El término “joder” y sus derivaciones.
Carlos Mántica ofrece un estudio sobre los Cantares Nicaragüenses y Emilio Álvarez Montalván nos recrea con una selección de refranes y expresiones referidas a los ojos, Los ojos en el habla popular. Reina García presenta el trabajo Estructuración de los campos semánticos referentes a las tradiciones religiosas de Nicaragua y Auxiliadora Rosales, El léxico de algunas comidas populares de Nicaragua.
Novedoso el aporte de Francis Mendoza La aspiración del fonema fricativo, alveolar sordo /s/ tanto en posición intermedia como en posición final de palabra. En Nicaragua se ha incursionado muy poco en el aspecto fonológico y este trabajo abre la brecha para futuras investigaciones sobre el tema.
* Catedrática 
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