Critican urbanización de damnificados del Musún
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Expertos de la UNI aseguran que efecto puede resultar negativo |
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Especialistas de la Universidad Nacional de Ingeniería advierten de los efectos negativos que ocasionará la reubicación de una población campesina, como los damnificados del Musún, en asentamientos urbanos.
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Wilder Pérez R.
Un grupo de expertos de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), encabezados por el rector Aldo Urbina Villalta, catalogó de inconveniente la forma en que el Gobierno pretende restablecer la vida de los campesinos del cerro Musún, aduciendo que se podría estar creando una segunda versión de los asentamientos Posoltega y Nueva Vida.
Los especialistas aseguraron que no es viable económica ni socialmente convertir en urbana una población que no conoce otra forma de vida que no sea la rural.
Francisco Antonio Mendoza, director del Programa de Estudios Ambientales, Urbanos y Territoriales de la UNI, manifestó que hacer pequeñas comunidades con servicios básicos es una idea romántica de cómo restablecer la vida de los damnificados, porque eso, a largo plazo, crea otros problemas.
Son soluciones fracasadas, ejemplos son Posoltega y Nueva Vida, son asentamientos que concentran la miseria, y de todas formas la gente vuelve a sus lugares”, expresó Mendoza.
José Antonio Milán Pérez, otro experto de la UNI, explicó que hay elementos a tomar en cuenta, como el papel de cada institución, la reubicación, la participación comunitaria, estudios socioeconómicos que involucren la situación de cada familia, el marco jurídico de las tierras, la infraestructura, el impacto ambiental, el acceso a capacitación, empleo y crédito, así como el monitoreo de la situación.
Los especialistas de la UNI proponen crear comunidades rurales que pueden crecer en un radio de cinco kilómetros alrededor de los centros de albergues, garantizando así que su forma de vida no cambie a la vez que sus vidas se alejan del peligro.
PIEDRA PELIGROSA
Asimismo, anunciaron que en la comunidad Piedra Redonda, a ocho o nueve horas a pie desde Río Blanco, hay unas 30 familias en riesgo que, de seguir las lluvias, estarían bajo otro deslizamiento inminente. El problema de la población es que se encuentra incomunicada.
Desde hoy, la UNI tomará parte activa como miembro del Sistema Nacional de Prevención y Desastres, para lo que instauró una oficina permanente que dará seguimiento al restablecimiento de las condiciones de vida de los afectados.

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