La ética vuelve a las aulas
Juan Carlos Tijerino A.
A los estudiantes de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN) de Managua, los docentes les han enseñado, a través de seminarios y asignaturas, que una vez que culminen su carrera deben ejercer la profesión respetando en todo momento las leyes que rigen al país.
Sin embargo, una vez que salen a la calle se enteran de que todas esas horas que permanecieron sentados en las aulas de clase escuchando hablar sobre la ética de un abogado, no sirvieron de nada, ya que esto es lo que menos se aplica en el campo laboral.
Tal como nos explica Johanna Sequeira, quien en pocos meses de haber comenzado a litigar se encontró, según ella, con algunas irregularidades que sólo en las películas las había visto.
“En cosas sencillas uno se da cuenta de lo malo, hace poco estuve llevando un caso de divorcio y tuve que pagarle 20 córdobas a un secretario del Juzgado para que la notificación se moviera y llegara a ambas partes”, explicó Sequeira, quien aún estudia Derecho en la UNAN.
Según la joven, en la universidad no le advirtieron sobre esas situaciones, por lo que considera que no la educaron correctamente.
“Es cierto que son antivalores , pero si nos explicaran que esto existe, nosotros estaríamos preparados para saber cómo actuar ante estos inconvenientes; si desconocemos las cosas podemos caer fácilmente en el juego sucio del sistema”, afirmó Sequeira.
EL MAL EJEMPLO
Por su parte, Jairo Valenzuela estudiante de Mercadeo en la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli), señaló que la falta de valores éticos y morales en Nicaragua se debe a que los gobernantes no han dado un buen ejemplo.
“Por todos lados hay funcionarios de los distintos poderes del Estado diciendo que es necesario acabar con la corrupción, pero cómo se va a acabar, si éstos hacen todo lo contrario”, indicó Valenzuela.
Para este joven, lo más recomendable para evitar caer en actos antiéticos es alejarse de todas las malas influencias que existen en el medio laboral.
INTENTOS POR MEJORAR
Telémaco Talavera, presidente del Consejo Nacional de Universidades (CNU), explicó que están trabajando para formar profesionales íntegros, de modo que cuando culminen sus carreras sean menos vulnerables a los antivalores que prevalecen en la sociedad.
“Estamos trabajando, pero es necesario seguir haciéndolo ya que esto no es suficiente. Puede que existan algunos jóvenes que aún recibiendo esta información caigan en actos indebidos”, afirmó el presidente del CNU.
EVITAR CULTURA DE ANTIVALORES
Para Gustavo Siles, Vicerrector Académico de la UNAN Managua, los docentes son una pieza clave para evitar que los valores antiéticos se conviertan en una costumbre entre los estudiantes.
“Si un profesor permite que un alumno se copie durante un examen, está fomentado la corrupción. Otro caso puede ser que acepte en un trabajo de grupo la incorporación de un alumno que no trabajó en la investigación”, afirmó Siles.
ESCUELA DEL HOGAR
Estudiantes consultados por Universitaria sostienen que la mejor ética que se puede aplicar en una sociedad llena de vicios como la nicaragüense, es la que aprendió cada uno en sus hogares.

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