Especial
Abandonados a “la buena de Dios”
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Las familias campesinas del sureste de Nandaime lanzaron un S.O.S. a las autoridades de Gobierno a velar al menos por la seguridad alimentaria donde el hambre azota, mientras piden a los candidatos a munícipes tomarlos en cuenta no sólo en tiempos de campañas electoreras |
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Betzelia Traña, de 18 años, cuida de seis hermanos después que fueron abandonados por sus padres.
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Emiliano Chamorro
En la comarca El Javillito, ubicada a 25 kilómetros de Nandaime, en el departamento de Granada, la pobreza corroe los rostros de los campesinos que han esperado como “agua de mayo” la buena de Dios para salir de la miseria, pero les embarga la desesperanza.
Un ejemplo tácito de pobreza se vive en el hogar de Pedro José Traña, quien no tiene empleo, su hogar está formado por una numerosa familia, sobre todo por niños y adolescentes.
“En esta tierra estamos ignorados. Los gobiernos están más preocupados en su bolsa que en nosotros. Por aquí vivimos por la gracia de Dios, si hay comemos si no, pues no”, sostiene.
El campesino dice que el empleo es lo que más necesitan, pero no hay trabajo. “¿Qué podemos hacer? Por ahí dicen que están construyendo una zona franca, sería bueno que nos den oportunidad de trabajar”, señaló Traña.
Los niños de don Pedro siempre andan descalzos, harapientos y muchos de ellos no asisten a clase por causa de la misma pobreza en que viven.
Otro caso lamentable es el de la joven Betzelia Traña, de 18 años, quien dejó sus estudios secundarios por cuidar de sus seis hermanos menores.
Betzelia, a pesar de ser una adolescente, sabe que tiene una gran responsabilidad, pues sus padres los abandonaron y ella asume toda la responsabilidad en el hogar. Según la joven, lo más triste que le ha pasado después del abandono de sus padres, es el hecho de haber dejado de estudiar por cuidar a sus hermanos.
La joven tiene aprobado el tercer año de secundaria, pero difícilmente podrá volver a las aulas de clases. Al menos por ahora, no hay quien le ayude.
Betzelia y sus hermanos en ocasiones reciben ayuda alimenticia de su abuela que vive cerca de su hogar. A su mamá, María Magdalena Escampini, sólo la ven cada dos años.
“Nos viene a ver cuando se acuerda de nosotros”, resiente la jovencita.
Betzelia lucha diariamente por la sobrevivencia, y confiesa que en muchas ocasiones sólo comen tortilla con sal.
“Aunque sea frijolitos comemos, y en el peor de los casos muchas veces sólo comemos tortilla y para sentirle mejor sabor le echamos sal y pues, comemos, luego la acompañamos con café o un vaso de agua del pozo”, afirma.
LA VISITA DEL PADRE EDDY ROJAS
Betzelia recibió la semana pasada una donación de alimentos, ropa y galletas de parte del padre Eddy Rojas.
El sacerdote constató la pobreza y la desesperanza de los pobladores y aprovechó la visita para hacer un llamado al Gobierno a fin de beneficiar a la población empobrecida de esas comunidades dentro de su Plan Nacional de Desarrollo.
El padre Eddy Rojas llevó alimento y ropa a unas 15 familias, que recibieron el donativo muy contentas.
“Tenemos que predicar el evangelio, pero también tenemos que demostrar con obras nuestro trabajo. Eso es parte del plan de Dios”, dijo Rojas.
UNA VECINDAD POBRE
Por el lado sureste de Nandaime se localizan las comunidades de Nandarola, Los Castillos, Los Góngora, entre otras.
Allí también los pobladores dicen sentirse abandonados.
“Aquí vivimos olvidados, marginados y sin esperanza. La única esperanza es la de Dios Misericordioso, quien nunca nos falla”, expresa doña Maura Requene, de 56 años, quien nació en la comunidad de Nandarola.
Aunque viven entre verdes pastos y espesas montañas, las necesidades básicas están insatisfechas, no cuentan con luz eléctrica, ni agua potable.
Según los pobladores lo que más demandan es empleo.
“Estamos muy pobres al punto que creo que el Gobierno ni siquiera se da cuenta que existimos. Si hubiera trabajo pues nuestra situación sería otra”, reconoce Felipe de Jesús Delgado, desempleado y con siete hijos.
CANDIDATOS SÓLO BUSCAN EL VOTO
Delgado lamenta que los candidatos a alcalde de Nandaime sólo hacen presencia durante las campañas electorales, “ofrecen el cielo y la tierra, pero una vez electos no vuelven, mucho menos cumplen sus promesas”, lamentó.
En estas comunidades, a unos 15 kilómetros al sur de Nandaime, existen alrededor de 1,200 habitantes, quienes demandan luz eléctrica, agua potable y empleo.
Jahaira Obando, habitante de Nandarola, solicita al Gobierno tomarlos en cuenta “porque nuestras necesidades son grandes”, advierte.
La zona es eminentemente agrícola y ganadera, pero los dueños de fincas, quienes tradicionalmente han sido los pilares fundamentales en la creación de empleo, también están afectados por la crisis económica, y ya no pueden brindar trabajo porque ellos mismos realizan la siembra y levantan la cosecha.
EDIL DICE QUE HACE “UPA”, PERO COBIJA NO DA PARA TODOS
El alcalde Nandaime, Said Zavala, reconoce la falta de recursos de la comuna para paliar las demandas de los pobladores de las zonas rurales, que comprende unas 72 comarcas.
Sin embargo, el edil asegura que las comarcas de Nandaime están incluidas dentro del Plan de Inversión Municipal.
Explicó que las asambleas municipales priorizan los proyectos de acuerdo a las consultas de los actores de las comunidades.
Puso como ejemplo el caso de la comarca Los Jirones, donde acaban de construir una escuela y existen proyectos de desarrollo que realiza la comunidad. Los Jirones también cuenta con agua potable y luz eléctrica.
Zavala también aseguró que bajo su gobierno municipal lograron concluir un proyecto de electrificación rural en la comunidad de El Guarumo, hace unos ocho meses.
Según Zavala, durante su gestión edilicia ha logrado la reparación de los caminos de la mayoría de las comarcas.
En lo que va del año, dice que la alcaldía de Nandaime ha invertido más de 50 mil dólares en reparación de caminos.
“Lo que más solicitan los pobladores es la reparación de los caminos, y en este sentido hemos hecho nuestro trabajo que ha sido la prioridad que los pobladores de las comarcas nos han demandado”, sostuvo.
Dentro del Plan Quinquenal, 2002-2006, el alcalde asegura que existe un plan de electrificación y de agua potable para la comunidad de El Javillo.
De igual forma, expresó que existen otros proyectos de desarrollo que dejará aprobados para Nandarola, Los Castillos y otras comunidades comarcales.
“Cumplir los proyectos aprobados que voy a dejar dependerá del próximo alcalde que me suceda”, enfatizó el edil.
Zavala consideró que durante su gobierno ha venido cumpliendo las demandas de los pobladores, a pesar de las limitaciones presupuestarias de la comuna.
Sin embargo, reconoció que “es difícil poder cumplir con las 72 comarcas. Es muy difícil cumplir con las demandas de todas, pero claro, lamentablemente hay algunas (comarcas) que no podremos llevarles progreso”, reconoció el edil.
EXPECTATIVAS EN ZONA FRANCA
En Nandaime se construye una zona franca, y según el alcalde Said Zavala, existe compromiso con los inversionistas privados para que se beneficie con empleo a la gente de Nandaime y sus comarcas.

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