Plagas agrícolas se ponen de “moda”
Amparo Aguilera y Gabriel Sánchez C.
WASLALA Y MANAGUA.- Ratas, larvas y gorgojos se han instalado en algunas zonas del país provocando daños en varios rubros, según reportes oficiales recopilados por LA PRENSA.
En el Caribe, al menos el 12 por ciento de la producción de maíz, arroz y yuca, están siendo carcomidos por plagas de ratas en Río San Juan, la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS) y la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN).
Julio Hernández, funcionario de la Dirección General de Protección y Sanidad Agropecuaria (DGPSA) en el Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For), detalló que de momento están cuantificando pérdidas en esos cultivos en las zonas de San Carlos, Siuna, El Rama y Muelle de los Bueyes.
Aunque también en Waslala los productores y las autoridades municipales confirman afectaciones en las plantaciones del grano amarillo.
Hernández no supo explicar las razones del “desborde” de roedores descritos, entre el campesinado como “grandes y peludos”. Aunque los pequeños y medianos productores insisten en que el exceso de lluvias está contribuyendo a su proliferación.
“Ya que no hicimos quemas (limpieza en los suelos) por los constantes aguaceros que caen en la zona. Aparte de que las ratas resisten las lluvias”, expuso Gerardo Montes Fonseca, un productor líder en la comunidad de Arenas Blancas, en Waslala.
COMBATE CON VENENO
De momento la DGPSA planea repartir, en los próximos días, alrededor de 800 kilos de raticida y 600 trampas de golpes, para disminuir la invasión de los roedores.
No obstante, los agricultores están demandando más presencia y la entrega inmediata del veneno. “Aquí (en Waslala) hay nerviosismo porque se esta perdiendo más del 30 por ciento de la producción por la falta de control (de las ratas)”, se quejó el ex alcalde de Waslala, José Rizo.
Mientras tanto, Miguel Ángel Arauz, promotor municipal, reveló que el ataque de las ratas es similar al ocurrido tres años atrás. “Estamos esperando al Mag-For para ver cómo nos ayuda a solucionar esto, porque tememos que Postrera (ciclo productivo que inicia en agosto y concluye en diciembre) puede correr la misma suerte”, apuntó.
Los agricultores, consultados por LA PRENSA, cuantifican que las pérdidas, por campesino oscilan entre las cuatro y seis manzanas, que en pesos y centavos equivale a 4,000 y 6,000 córdobas respectivamente.
LA PALOMILLA Y EL GORGOJO
Según Julio Hernández, encargado del departamento de Sanidad Vegetal, de la Dirección General de Protección y Sanidad Agropecuaria (Degpsa) del Mag-For, la presencia de la palomilla tussock en las plantaciones de árboles de roble en Estelí la tienen reportada desde hace cuatro años y dada la forma del ataque, considera que no hay nada de qué preocuparse.
Dijo que todos los años, en la época de verano este insecto ha atacado las plantaciones de bosque en Estelí y los lugares en donde está reportada no reportan focos de crecimiento.
“Tampoco ninguno de los árboles a los que ha desfoliado se ha muerto. Las hojas crecen pronto porque una vez entra el invierno este animal desaparece”.
Informó que el pasado 30 de junio se hizo un monitoreo en varios lugares en Estelí y de 80 manzanas inspeccionadas sólo 18 habían sido afectadas, por lo cual están confiados que esto no pase a ser una situación grave.
Tales declaraciones se contradicen a las brindadas el jueves por Hernández quien aseguró, al ser consultado por este rotativo, que era la primera noticia que percibía sobre esta plaga.
Agregó que lo que sí es motivo de preocupación son los brotes de ataques a pinares que en Estelí está haciendo el gorgojo descortezador, una plaga que hace un par de años arrasó con más del 90 por ciento de ese árbol en Jalapa.
NAVARRO MINIMIZA AFECTACIÓN
José Augusto Navarro, titular del Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag- For), minimizó la invasión de los roedores en los cultivos. “Esto es de todos los años, el problema es que a los agricultores no les gusta limpiar la tierra y eliminar las plagas en su momento”, puntualizó.

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