Dieguito
Licenciada María Alejandra Sánchez
En respuesta a la publicación que hice en LA PRENSA, el pasado 2 de junio, sobre la aplicación de Difenhidramine a mi hijo Dieguito (Diego Eugenio Arana) de tan sólo once meses, recibí una carta firmada por el doctor Fuentes, quien afirma que “sí se puede prescribir el uso de Difenhidramine en niños menores de dos años”.
Pero en un estudio realizado por mi propia cuenta encontré que el centro de información de medicamentos del Ministerio de Salud (Minsa) afirma que no debe usarse Difenhidramine en niños menores de 2 años.
Esta contradicción con la sustentación que me envió el INSS deja mucho que desear, ya que hasta la fecha no han hecho ninguna gestión para investigar al medicamento, ni han evaluado clínicamente a mi hijo en ese aspecto.
Debo creer a la información del Minsa, pues es la institución rectora de la salud en el país. Y también por eso pido a las autoridades competentes que pongan cartas en el asunto, que investiguen lo sucedido y sancionen a los culpables, pues la vida de mi hijo estuvo en peligro.
Alerto a todos los padres y madres de hijos menores de 2 años, que la Difenhidramine es un antihistamínico muy peligroso, el cual, contrario a las explicaciones que da el INSS y según investigaciones, no es recomendable administrarlo a niños menores de dos años por los riesgos que implica, sobre todo si no existen evidencias que alivien los síntomas del catarro común.
La vida de los infantes es parte del tesoro que Dios nos ha regalado en la tierra, por lo cual tenemos que cuidarlos con responsabilidad. Los niños tienen derecho a recibir atención pediátrica adecuada en las clínicas y hospitales y a no poner sus vidas en peligro. Y como dice el aforismo, lo primero es no hacer daño.
Periodista

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