Despunta producción de semilla de yuca
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Mediante técnica in vitro inicia producción de semilla de este tubérculo en Estelí |
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Fátima Rodríguez, responsable del invernadero del INTA, explica el proceso de producción de semillas de yuca, libres de enfermedades.
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Adolfo Olivas Olivas CORRESPONSAL/ESTELí
La yuca es un componente fundamental de la alimentación de más de 500 millones de personas en el mundo. El Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA) introdujo al país variedades de alto rendimiento, mediante la asesoría científica del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), con sede en la ciudad colombiana de Cali.
La yuca es de gran importancia económica, al utilizarse para el consumo humano, animal e industrial, y presenta un gran potencial de desarrollo, ya que existen regiones con condiciones agroclimáticas adecuadas para la producción.
El Programa de Extensión Cultural Agropecuaria, adscrito al CIAT, que respalda a distintos países para el mejoramiento de los cultivos, envió a Nicaragua al experto Armando Bedoya García para brindar asesoría en el laboratorio nacional que el INTA posee en la ciudad de Estelí.
“Al laboratorio de cultivo de tejidos de INTA se trajo una técnica de limpieza, porque resulta que hay muchas mezclas, problemas virales y patológicos, causa por la cual descienden los índices productivos de yuca”, señaló Bedoya, con 32 años de experiencia en el ramo.
El especialista dijo que la colaboración con Nicaragua consiste en evaluar, desarrollar y difundir nuevas variedades de yuca, para que a corto plazo el país produzca grandes beneficios a favor de los pobladores.
NUEVAS VARIEDADES
Actualmente el laboratorio del INTA trabaja con 35 variedades, aunque en su primera etapa serán evaluadas únicamente 15 de ellas, siendo distribuidas a las localidades productoras de yuca como Nueva Guinea, Masaya y León, que producen las variedades valencia, arbolito y algodón para exportación.
“La idea es que los investigadores, una vez que se les haya entregado la semilla, evalúen el material en el campo y seleccionen los genotipos que mejor se comporten en las zonas yuqueras y luego de multiplicarlos hay que entregárselos a los productores”, explicó Lesbia Aguilar, responsable del laboratorio del INTA en Estelí.
Aguilar, afirma que los registros internacionales indican que Nicaragua cuenta con un millón de hectáreas aptas para el cultivo de yuca, sin embargo solamente explota la cantidad de 12 a 15 mil hectáreas.
Aparte de las yucas valencia, arbolito y algodón, en Nicaragua hay otras variedades para consumo interno como la masaya, pata de paloma, campeona y ceiba, pero en el trascurso del tiempo se han degenerado.
EL PROCESO
Mediante las técnicas de cultivos in vitro, desarrollada en el laboratorio de Estelí, se puede lograr la multiplicación rápida de plantas libres de enfermedades y genéticamente estables, expresa Fátima Rodríguez, técnica del invernadero.
Agrega que las vitroplantas extraídas del laboratorio son colocadas en cámaras húmedas instaladas en el invernadero para su proceso de endurecimiento. “Estas vitroplantas se trasplantan en bolsas plásticas con un sustrato de arena de río y tierra negra rica en zinc y cobre”, dice.
En el invernadero las plantas adquieren resistencia o tolerancia a enfermedades, antes de ser distribuidas a los agricultores en las regiones dedicadas a este cultivo en Nicaragua.
“El invernadero lo dividimos en tres fases: la primera es cuando sacamos las plantas del laboratorio y la trasplantamos en el sustrato. Adaptadas al microclima las ponemos en las bandejas y la tercera es su crecimiento total para mandarlas al campo”, afirma Fátima Rodríguez, responsable del invernadero del INTA.

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