Millonaria defraudación al Estado nicaragüense
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Devolvieron casi un millón de
córdobas a dos “empresas fantasmas” y se presumen otras operaciones en las que estaría involucrado uno de los principales comerciantes del Oriental |
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De acuerdo con la factura de Distribuidora Briones, éste es el lugar donde supuestamente funcionaba la empresa, ubicada en el kilómetro nueve Carretera Masaya, 75 varas abajo. En este lugar nunca ha habido una edificación.
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Jorge Loáisiga Mayorga
Un grupo de comerciantes del Mercado Oriental habría defraudado a la Dirección General de Ingresos (DGI), con casi un millón de córdobas al obtener devoluciones monetarias por el supuesto cierre de operaciones con documentación de exportaciones falsificadas, según confirmaron investigaciones de LA PRENSA.
La Ley del Impuesto General al Valor (IGV) establece que si un comerciante tiene saldos a su favor (por el pago adelantado del IGV al momento de introducir mercadería), al cierre de sus operaciones, el Estado se los devolverá.
Las empresas involucradas en la presunta defraudación son: Importaciones Elizabeth y Distribuidora Briones.
Ambas son “empresas fantasmas” que declararon el cierre de sus operaciones comerciales ante la DGI, y habrían simulado exportaciones con el fin de justificar ante una auditoría de la DGI faltantes de inventarios de mercadería o ventas no facturadas de las mismas, con el propósito de obtener el dinero.
El subdirector general de Ingresos, Santos Acosta, confirmó a LA PRENSA que “estamos realizando las investigaciones correspondientes y hemos coordinado con Aduanas para saber si los documentos de las exportaciones presentados aquí son falsos o verdaderos, en eso estamos, esperando la respuesta de Aduanas”, aseguró Acosta, quien no quiso profundizar en el tema.
LA PRENSA ha documentado al menos nueve pólizas de exportación de Importaciones Elizabeth y dos de Distribuidora Briones, que fueron presentadas a la DGI para justificar la falta de inventarios y lograr que se les hiciera la devolución del dinero.
AGENTE DE ADUANA INVOLUCRADO
El director general de Servicios Aduaneros, Ricardo Vega, dijo que las pólizas no están registradas en los archivos de Aduanas y que se trata de exportaciones ficticias.
Vega expresó que esas pólizas corresponden a otras personas y a otro tipo de mercaderías.
“Efectivamente se dieron exportaciones ficticias, aparentemente llegó esta gente a hacer el trámite a San Carlos, le arrancaron a alguien allí la firma y después con eso montaron todo. Se revisaron las pólizas y los números corresponden a otras exportaciones como ganado... cualquier cosa de productos nacionales”, señaló el funcionario.
El responsable de Aduanas en San Carlos es Miguel Macre y, según dijo Vega, él admitió que en una ocasión firmó y selló las pólizas de las exportaciones ficticias.
“Dice que lo hizo sólo una vez, pero lo estamos investigando. Todo esto aparentemente es un montaje de mala fe para defraudar al Estado”, agregó Vega.
Estas pólizas fueron “declaradas” en San Carlos, Río San Juan, pero en las mismas se indica que la mercadería salió por la aduana de Peñas Blancas por “problemas de transporte acuático”.
Sin embargo, en la aduana de Peñas Blancas no existen registros de la salida de los camiones que supuestamente llevaron la mercadería hasta ese puesto fronterizo.
En algunos casos no existe la carta de porte y las que la llevan no contienen los datos del conductor, como el número de cédula y la nacionalidad.
UTILIZADOS
Importaciones Elizabeth es una persona natural que corresponde al número Ruc de la ciudadana Elizabeth Masís Sequeira.
Ésta es una joven que, según confirmaron fuentes de Migración, alió del país hace cinco años, cuando tenía 19 años y no ha regresado.
Presuntamente el número Ruc de la joven Masís fue utilizado para realizar los trámites de “exportaciones ficticias” y la solicitud de devolución del Impuesto General al Valor ante la DGI.
Distribuidora Briones y Compañía Limitada presuntamente es una sociedad anónima, cuyo presidente es Carlos José Pizzolo Morales.
La sociedad está inscrita en el Registro Público Mercantil de Managua y supuestamente Pizzolo habría comparecido el 24 de noviembre de 1999 ante el abogado Ricardo José Rivera Bermúdez con Hugo Briones Espinoza para constituir la sociedad aportando un capital de 10 mil córdobas cada uno.
Pizzolo también habría comparecido ante los oficios notariales de la abogada Cony Coral Gradis Arce el 28 de mayo del 2002 para otorgar un poder generalísimo a Briones.
Pizzolo, quien habló con LA PRENSA y actualmente trabaja en la misión de la Agencia Internacional para el Desarrollo de los Estados Unidos (AID), dijo que él nunca ha tenido una sociedad bajo ese nombre y menos que haya otorgado un poder al señor Briones.
“Estoy desconcertado con todo esto. Yo no sé nada. Estas personas han ocupado mi nombre. Yo conozco al señor Briones porque es vecino de mi mamá, pero nunca he tenido una relación comercial con él. Es que yo ni una pulpería he tenido y nunca he comparecido ante ningún abogado para constituir alguna sociedad u otorgarle poder a don Hugo Briones”, expresó.
“Yo no he firmado esa escritura de constitución de sociedad, ni el poder”, aseguró.
En tanto la abogada Gradis Arce, dijo que fue sorprendida cuando se presentó Briones con otra persona a la que identificó como Carlos José Pizzolo y esa persona fue la que firmó el documento.
“Aquí vinieron dos personas, una de ellas era don Hugo Briones y la otra persona, según dijo don Hugo, era don Carlos, pero ahora me vengo a dar cuenta que no era él”.
ENTREVISTA FRUSTRADA
LA PRENSA intentó hablar con Briones, pero éste dijo no saber quién es Pizzolo. Prometió devolver la llamada para explicar su participación en las exportaciones ficticias. El jueves llamó para conceder una entrevista al día siguiente, pero no se presentó al lugar de la cita. Después no contestó el teléfono celular.
Además LA PRENSA tuvo conocimiento que Briones era el encargado de hacer el retiro del dinero que la DGI devolvió a Importaciones Elizabeth (es decir Elizabeth Masís Sequeira) en la Tesorería General de la República, del Ministerio de Hacienda.
El retiro de los cheques lo hacía con un poder especial que presuntamente le otorgó la joven Elizabeth Masís Sequeira el 15 de enero del 2002, ante los oficios notariales del abogado Cairo Osmundo Morales Flores. Este último falleció en febrero de ese mismo año.
Una persona cercana a Masís, que pidió el anonimato, afirmó que el poder es falso. “Ella no pudo haber firmado nada porque no está en el país”, dijo.
"EXPORTABAN" DE TODO
La mercadería que supuestamente “exportaron” las empresas Importaciones Elizabeth y Distribuidora Briones son entre otras, vasos de vidrio, cubiertos, blusas, pantys y ropas.
Los supuestos clientes en Panamá son las empresas Gran Mar Internacional e Inmobiliaria Wong S.A., Acisa, Nolimport & Export, B & Boverseas, Panic, ubicadas en la Zona Libre de Colón.
También se registra una exportación de Elizabeth Masís Sequeira por un valor de 7,721 dólares a la ciudad de Miami, Estados Unidos, a favor de la empresa D. Bentoby, inc, import &Export.
Además hay una presunta exportación de 2,305 dólares a favor de una empresa en Los Ángeles, California, llamada Choy’s Import.

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