JUEVES 26 DE FEBRERO DEL 2004 / EDICION No. 23374 / ACTUALIZADA 02:30 am





EL HUMOR DE




El mambo de Pérez Prado

. Un homenaje al talentoso cantante, quien convirtió el mambo en el baile de salón por excelencia

Leslie Ruiz Baldelomar
leslie.ruiz@laprensa.com.ni

“Cuando el serio y bien vestido compositor cubano, Pérez Prado, descubrió la manera de ensartar todos los ruidos urbanos en un vilo de saxofón, se dio un golpe de estado contra la soberanía de todos los ritmos conocidos”.

Estas fueron las certeras palabras que el escritor colombiano Gabriel García Márquez escogió para describir el aporte que Dámaso Pérez Prado le hizo a la música latinoamericana. Aporte que será celebrado por las agrupaciones Staccato y Mambo Brass, en un homenaje que le realizarán al músico mañana en Ruta Maya, a partir de las 9:00 p.m.

“Últimamente se han hecho un montón de homenajes a músicos de habla inglesa. Nosotros decidimos romper esa tendencia y resaltar el talento de un músico latino y sobre todo, un género con el que todo el mundo se identifica”, manifestó el saxofonista Fernando Escorcia.

El homenaje Viva el mambo reunirá 15 de los éxitos de Pérez Prado, entre ellos, Qué rico el mambo, Mambo número 8, Mambo número 5, Patricia, Mambo en sax, Politécnico, Qué le pasa a Lupita, Rico, caliente y sabroso.

Todos serán interpretados con un vasto cuerpo de metales (ocho en total), por lo que se considera una presentación de lujo. La entrada general tendrá un costo de 100 córdobas.

“Esperamos que la gente llegue y pueda recordar esos increíbles tiempos. Incluso, la invitación no sólo se la hacemos a las personas que vivieron esa música, sino a todas aquellas que quieren saber porqué el mambo pegó en muchísimos países”, exhortó Eduardo Araica, miembro de Staccato.

Para esto han invitado a un dúo de bailarines matanceros que pertenecen a la Managua terremoteada y que están dispuestos a enseñar los pasos originales del mambo. Ambos lucirán el colorido vestuario de la época. También se proyectará un video de Pérez Prado en concierto.

EL REY DEL MAMBO

Dámaso Pérez Prado —quien nació el 11 de diciembre de 1916 en Matanzas, Cuba, y murió en Ciudad México en 1989— musicalizó la vida nocturna de una época definitiva para la música popular de México y Latinoamérica.

El uso de la orquesta tipo jazzband, la reestructuración distinta del nuevo ritmo en las sonoridades de trompetas y saxos, con percusión cubana y un desarrollo melódico sobre la base de esquemas percusivos en secuencias; así como la voz con textos incoherentes, pero de valor percusivo también, fueron sus características más notables.

Sus primeras piezas recogidas en disco fueron José y Macamé, que eran números lentos. Luego grabó Mambo número 5, Mambo número 8, Qué rico el mambo, El ruletero, La chula linda y Caballo negro.

Famosísimas bailarinas de la época danzaron al compás de su exuberante ritmo: María Antonieta Pons, Ninón Sevilla y Tongolele. Era la época de las guayaberas y los zapatos de dos tonos. Pérez Prado usaba sacos largos y zapatos con plataforma para disimular sus 1.58 metros de estatura.

En 1951 se instituyó en México el Disco de Oro, el cual ganó en calidad de orquesta. Fue tan arrollador el triunfo del mambo, la mejor música bailable del momento que en 1955 la Asociación de Críticos Norteamericanos declaró la orquesta de Pérez Prado la más popular del año y la RCA Víctor le otorgó el Disco de Oro por Cerezo rosa, que fue llevada al cine.
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