Diez mil hectáreas libres de plagas
Gabriel Sánchez Campbell gabriel.sanchez@laprensa.com.ni
El próximo mes iniciará un proceso de control de la mosca del Mediterráneo y otros insectos para que a finales de este año se declaren libre de plagas unas diez mil hectáreas cultivables entre Managua y Matagalpa, según informó Julio Hernández, director de Sanidad Vegetal del Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For).
De lograrse la certificación que declare a estos lugares sin mosca del Mediterráneo, los exportadores de frutas podrían ahorrarse mucho dinero en el tratamiento de sus productos y además podrían atraer la inversión de grandes procesadoras de alimentos.
Según Hernández, al obtenerse la certificación en estas zonas, los actuales productores de cultivos como el mango y la papaya hawaiana se ahorraría más dinero porque actualmente si desean exportar a algunos países como Estados Unidos, tienen que pasarlos por una serie de tratamientos.
Explicó que dentro de los actuales exportadores tienen que tratar sus frutas con hidrotermia, un proceso a través del cual se mantiene el cultivo a 51 grados centígrados durante media hora para eliminar cualquier residuo de larvas de moscas. Este tipo de tratamiento hace que los costos de operación se eleven, porque las empresas que producen frutas y deseen exportar tienen que comprar los equipos adecuados, además de pagar agua y luz para realizar este proceso, por ejemplo.
“Con la certificación no se tendría que incurrir en este tipo de tratamiento porque habría garantía de que en esas zonas se producen frutas libres del ataque de la mosca del Mediterráneo. Y además podemos atraer inversión”, comentó Hernández.
Según el funcionario, además de ese ahorro, la probabilidad para atraer inversión es muy grande porque incluso ya hay interés de algunas grandes compañías productoras y procesadoras de alimentos de instalarse en el país si se certifican estas diez mil hectáreas de tierra.
“El potencial para producción en esa zona no sólo sería para productos como el mango, sino también para la pitahaya, el melón y la sandía, por ejemplo”, expresó.
Para lograr la certificación el Mag-For colocará una cantidad determinada de trampas para moscas, en las que sólo pueden aparecer una mínima cantidad en unos seis meses.
“Luego el Ministerio certifica que en esa zona no hay mosca y se manda la documentación requerida al país de interés de exportación de productos. Éstos vienen y comprueban si es verdad lo que la institución está certificando y luego dan su veredicto”, explicó.
Actualmente en Nicaragua no hay ningún lugar oficialmente certificado libre de plagas como la mosca del Mediterráneo, pero la Isla de Ometepe y San Carlos, Río San Juan podrían certificarse en cualquier momento, porque no hay presencia de este insecto.
“Todavía no se han certificado porque no hay capacidad para instalar un puesto de control y vigilancia para las frutas que salen, pero estos lugares cumplen con los requisitos internacionales requeridos para declararlos libres de plagas”, sostuvo Hernández.
ATAQUES DE MOSCA
La mosca del Mediterráneo (Ceratitis capitata), es comúnmente conocida por ser una de las plagas agrícolas más destructoras del mundo.
La mosca ataca a la fruta madura, punzando la cáscara tierna y depositando sus huevos en la perforación. Los huevos se convierten en larvas (gusanos), quienes se alimentan de la pulpa de la fruta.
Este insecto es originario de África, desde donde se ha proliferado por el Mediterráneo, el sur de Europa, el Medio Oriente, el oeste de Australia, América Central, América del Sur, y Hawai. En general, se encuentra en la mayoría de las áreas tropicales y subtropicales del mundo.

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