JUEVES 26 DE FEBRERO DEL 2004 / EDICION No. 23374 / ACTUALIZADA 02:30 am





EL HUMOR DE




Reportaje especial
Ancianos, presos y abandonados

Foto  
. La Modelo alberga a 65 ancianos, la mayoría por delitos de violación, que sufren, además de males crónicos, el rechazo y abandono familiar. Aunque la Ley faculta que podrían gozar del beneficio de régimen de convivencia familiar, siguen confinados en la galería nueve conviviendo con sus dolencias y quizás con el arrepentimiento

Bismarck Antonio Solórzano Nheyes, “Toñito”, (Izq.) es uno de los 65 privados de libertad que pertenece a la tercera edad y vive en la galería 9 de La Modelo.

 

Angélica Martínez R.
angelica.martinez@laprensa.com.ni

Su día comienza muy temprano. A las cinco de la mañana ya están de pie, para desayunar el plato de todos los días: arroz, frijoles, tibio o café ralo. Como a las seis y media salen a disfrutar de su pasatiempo favorito que es jugar “hand ball” en el patio.

Sin embargo, sus movimientos son pausados. Los reumas propios de la edad les quitan agilidad a las jugadas, que son animadas por los reos de otras galerías. A “Conchito” se le subió la presión el otro día.

La anemia y la hipertensión que padece, aunadas a la falta de medicamentos, lo convierten en candidato permanente al hospital. Por eso ha dejado un poco la práctica del deporte que tanto le gusta.

Concepción Vallecillo Díaz, conocido por todos como “Conchito”, cumplió 72 años el 8 de diciembre pasado. Según consta en su expediente, fue autor de una violación y sentenciado a 15 años de cárcel en abril del 97. Ya lleva ocho años en La Modelo, pero según el régimen penitenciario, que conmuta un día de cárcel por cada día trabajado, “Conchito” ya sobrepasó el tiempo de su condena.

Entre risas cuenta la razón por la que está ahí. “Yo vivía con la señora… la enamoré doce semanas, me aceptó porque era viuda y nos ajuntamos. Cuando ya teníamos tiempo, me acusó de que yo andaba con otra, vino a decirme que me ‘fundilla’ (hundía). Se vino a la tres (Distrito Tres de Policía), la Policía le dio puerta, cinco (policías) llegaron a traerme a la hacienda. Fue por celos”.

A “Conchito” ya nadie lo visita. Patricia, una sobrina que ha llegado cinco veces a verlo durante los años que lleva preso, ya tiene un año y cuatro meses sin aparecer. Ella era el único familiar que se preocupaba por visitarlo.

“Un día vino… me trajo un pollo, venía con la chavalita de tres años y otro de dos años. Pero, yo le dije que mejor se lo llevara al mercado para que se lo comiera con los chavalos, porque yo vi que le estaba arrancando unos tuquitos a la piernita del pollo… por cuenta se asareó... no volvió”.

ENFERMEDADES A GRANEL

Otro de los reos que debido a sus múltiples dolencias debería estar gozando de régimen familiar es Bismarck Antonio Solórzano Nheyes, “Toñito”.

Sufre de epilepsia. Usa unos lentes que no tienen patas, para poderlos llevar puestos utiliza un cordón de zapatos. Está casi ciego. No recuerda cuándo le tomaron la medida por última vez, pero el grosor del vidrio indica los problemas que enfrenta para ver.

Camina despacio como temiendo caerse. Los medicamentos lo mantienen sedado la mayor parte del tiempo. También padece de la próstata, “el doctor me dijo que ya la tenía grande”, comenta. El corazón ha sido causa de hospitalización varias veces.

Su hija Sandra lo visita regularmente haciendo grandes sacrificios pues, como la mayoría de los que viven en la galería 9, son pobres. “Toñito”, era vendedor ambulante, caminaba por las calles ofreciendo casetes.

“Yo me presenté a la cuatro (Distrito Cuatro de Policía) porque pensé ‘quien no la debe no la teme’, yo no había hecho nada. Pero de la cuatro me trajeron ahí nomás para acá”. Su delito es tentativa de violación y fue sentenciado a cinco años de cárcel, de los cuales ha cumplido cuatro. Ésa es otra razón para agilizar los trámites de su libertad.

En su próximo cumpleaños, en junio, arribará a los 64 años.

CASOS SIMILARES

Macedonio Rodríguez Mendoza, fue sentenciado a 20 años en La Modelo por el delito de violación. Pronto tendrá 83 años, cuatro de guardar prisión. Igual que narró “Conchito”, según él, su delito fue darle celos a su víctima. Él es originario de Siuna, por eso su familia nunca lo ha visitado.

No sabe por qué razón lo trasladaron a Managua, pero desde su detención hasta su condena transcurrieron quince meses. En la cárcel le dicen “El Abuelo”, porque es el reo de mayor edad

A diferencia de los demás, pese a su edad, Macedonio no presenta síntomas de alguna enfermedad. Tal vez algo de anemia, pero nada crónico. La contextura de los hombres caribeños apenas si se dibuja en él. El rigor de los años vividos le ha quitado vitalidad, pero no lucidez.

“Yo sólo pido y espero que si me van a tener preso que me lleven para Siuna, para que mi familia me pueda visitar”, fue la petición.

Así se pasan los días, entre el “hand ball” y la espera: esperar por los familiares que casi nunca o nunca los visitan, esperar las medicinas que alivien sus dolencias, esperar por la libertad que tampoco llega... esperar, esperar mientras su edad avanza.

QUÉ DICE LA LEY

La Ley 463 de Régimen Penitenciario y Exclusión de la Pena, dice en el apartado de los derechos de los privados de libertad en su artículo 95: “…los privados de libertad tienen derecho a lo siguiente: a las y los privados de libertad mayores de 70 años que padezcan de enfermedades crónicas o en fase terminal, se les otorgará el beneficio del régimen de convivencia familiar previa valoración del médico forense”.

La convivencia familiar es un período previo a la libertad definitiva, fortalece al privado de libertad con su núcleo familiar preparándolo para su vida social al recuperar su libertad. Conviven en el exterior del centro penitenciario junto a su familia de origen o adquirida, pero estos internos aún se encuentran vinculados al régimen penitenciario.

Según esta Ley, el reo o su familiar pueden solicitar personalmente al director del centro penal que actúe de oficio para que le otorgue la inclusión en el régimen familiar. En caso de no ser escuchados el juez de ejecución penal interviene. No hace falta la mediación de un abogado.

“El reo sólo debe demostrar que tiene la edad que señala la ley o que padece alguna enfermedad crónica o terminal. No está pidiendo su libertad, sino un cambio de régimen”, señaló el abogado penalista Sergio Cuarezma.

El artículo 39 de la Constitución de Nicaragua, señala: “En Nicaragua el Sistema Penitenciario es humanitario y tiene como objetivo fundamental la transformación del interno para reintegrarlo a la sociedad”.

Es decir, que el Sistema Penitenciario está basado sobre el respeto a la dignidad de la persona. “Los legisladores han entendido que una persona con más de 70 años debe ser tratada de forma particular. Por eso se recomienda este régimen, por razones de humanidad y respeto a su dignidad”, finalizó Cuarezma.

Por su lado, benefactores del Sistema Penitenciario, como el reverendo Ramón Brenes, hacen su parte buscando ayuda a través de organismos internacionales como Christian Aid Ministries (Ministerios de Ayuda Cristiana) quienes aportarán 25 mil dólares en medicamentos distribuidos en tres meses en todo el sistema.

ENFERMEDADES MÁS COMUNES

El 31 de enero del año pasado, LA PRENSA denunció la falta de medicamentos en el Sistema Penitenciario. Un año después el problema persiste.

En la galería 9 de La Modelo algunos internos presentan más de una enfermedad, convirtiéndose en un problema serio ante la falta de medicamentos especiales. Incluso el material de reposición periódica más común como algodón, alcohol, agua oxigenada y hasta una simple gasa, escasean. Los padecimientos más comunes son:

Hipertensión 84 %

Cardiopatías 69 %

Diabetes 33 %

Artritis 65 %

Próstata 20 %

Gastritis 15 %

Úlcera 10 %

Enfermedades

Mentales 5 %

* Los porcentajes son aproximados.

ESTADÍSTICAS DE LA 9

De los 65 privados de libertad de la Galería 9:

10 casos están en proceso (más de quince meses de espera).

55 casos cumplen condena.

45 son reos primarios.

20 son reincidentes.

43 por ciento está preso por el delito de violación.
.


---
 

 

Derechos Reservados 2002. La información contenida en este medio de comunicación, no puede ser reproducida ni publicada, parcial o totalmente, en ningún otro medio de comunicación privado o público, sin el consentimiento por escrito de LA PRENSA S.A
 

 

Ancianos, presos y abandonados