Jurado contra asesinos de Pasocaballos
Carol Munguía Corresponsal / Chinandega sucesos@laprensa.com.ni
Darío Olivas sigue siendo un enigma en Chinandega. Hoy se reanudará el jurado de conciencia contra César Augusto Bolainez Jirón y Santiago Gaitán Bolaínez, suspendido el miércoles pasado por supuesta inseguridad dentro del local donde se ventilaba la causa.
Tanto Darío Olivas como Jairo Fuentes fueron encontrados muertos en el balneario de Pasocaballos, el pasado diez de noviembre. A ambos se les encontró con mortales impactos de bala en sus cuerpos, móvil de que se supone es una cuenta ilícita no aclarada, en la que se movía una fuerte cantidad de dólares.
Antonio Bolaínez, hermano del implicado, viajó desde Estados Unidos para observar la conducción del proceso y solidarizarse con su hermano al que cree inocente y dijo que regresa decepcionado y atemorizado por la suerte de su familiar.
“No se ha demostrado la vinculación del hecho criminal, anda gente armada dentro del recinto de jurados, el autor intelectual no fue capturado, no encontraron el arma homicida ni hicieron pruebas de balística”, enumeraba desesperado el señor Bolaínez.
El comisionado mayor Guillermo Vallecillo dijo que el pasado 20 de febrero, segundo día del juicio del caso Pasocaballos, se detectó al sujeto Isidro Antonio Juárez Pérez (conocido como Chilo Molina) en el área donde suben y bajan los implicados, el juez y la Fiscalía.
“Al requisarlo portaba una pistola 9 mm con siete cartuchos, y un revólver calibre 38 con seis proyectiles. Simultáneamente a Wilbert Marcelino Esquivel Alvarado se le detectó un revólver 22, con 9 cartuchos.
“Esta situación alertó al sistema de seguridad por no estar acorde con la normalidad con que se desarrollaba el jurado”, explicó Vallecillo.

|