A la familia de doña Ruth Cuadra de Fuentes
Alma sencilla, linda, gentil, bondadosa, ferviente amante de nuestra madre, la Virgen María, insigne admiradora de la nicaragüense Beata María Romero a quien dedicó muchas veces escritos muy hermosos.
Cuando regresamos del Vaticano de la Beatificación le pedí me narrara un pensamiento sobre su vivencia el 14 de abril del 2002, para un brochure de esa especial ocasión.
Describió que para ella fue un regalo del Señor haber conocido y tratado a Sor María Romero, y que ese día una profunda emoción y felicidad sintió, como si estaba en un pedacito de cielo que Sor María le abrió.
De gran corazón, cooperadora entusiasta, persona a quien todo el mundo quiere, siempre confió en el Señor, la Virgen y la Beata María Romero, pues en el hospital con una sonrisa feliz, me mostró una reliquia de ella.
A su familia que sufre la irreparable pérdida, les envío en unión de mi esposo y mi hija, mis sinceros sentimientos de solidaridad, ya que ella está en el cielo, del cual ya conocía un pedacito.
Laura Ruiz de Rosales

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