Zona de strikes
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Edgard Rodríguez C. edgard.rodriguez@laprensa.com.ni
En estos días, en los cuales el dinero y el egoísmo se han situado por encima de muchas virtudes en el beisbol, hay un gesto que vale la pena resaltar.
Esteban Loaiza, cuya gran labor el año pasado le hacía merecedor de iniciar el partido inaugural de la campaña por los Medias Blancas, le ha cedido esa distinción a su compañero Mark Buehrle.
El año pasado, en el último juego de la campaña, Buehrle lanzaría ante los Royals, pero Loaiza deseaba empatar el récord de 21 éxitos para un mexicano en poder de Fernando Valenzuela. Buehrle le cedió la apertura y Esteban cerró con 21-9 y 2.90.
Buehrle tenía dos campañas seguidas de 15 victorias y buscaba una tercera, justo ahora que Greg Maddux puso de moda esa cifra con su racha de 16 temporadas al hilo con 15 éxitos. Al final, se conformó con 14 triunfos y la satisfacción de haber servido.
José Canseco, el latino de mayor poder que se ha visto en Grandes Ligas, intenta regresar al beisbol después de dos años y medio de ausencia. El primero de marzo tendrá una prueba con los Dodgers en Vero Beach.
Canseco arribará a 40 años el dos de julio. Tiene 462 jonrones y los títulos de Novato del Año en 1986 y Más Valioso en 1988. Pero desde el 2001, sólo se le conoce por sus escándalos, violaciones a la ley y aterrizajes en la prisión.
Los Yanquis de Nueva York, aseguraron otra opción por si la operación de Jason Giambi en su rodilla no está totalmente sana, al firmar a Travis Lee por 2.25 millones. Lee, de 28 años, es de la promoción olímpica de Atlanta 1996 y ha quedado por debajo de las expectativas.
El año pasado Lee jugó para Tampa Bay y bateó .275 con 19 jonrones y 70 remolques. La otra opción de los Yanquis es el veterano Tony Clark. Así que alguien podría iniciar en Triple A.
Billy Wagner, quien ha sido recibido como el salvador en Filadelfia donde los relevistas han sido una calamidad, se lastimó el dedo medio de su mano de tirar y estará fuera al menos una semana, mientras se le practican chequeos más rigurosos. Eso sí, no hay daños estructurales dijo un MRI.

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