Cortina de humo
Roberto Carlos Guillén Hernández
El reciente pronunciamiento del secretario de prensa del FSLN es una aberración más en la errática trayectoria de las relaciones que el Frente sostiene con los medios de comunicación libres e independientes. El silencio sostenido hasta hace poco por el Secretario General, Daniel Ortega, es una clara declaración de miedo, arremetiéndola —en la conmemoración del general liberal Augusto C. Sandino— contra los partidos demócratas, contra el Gobierno de la República y contra LA PRENSA en su labor informativa, pensando que así abrirá una cortina de humo que distraiga la atención al clamor popular por un esclarecimiento del asesinato del periodista Guadamuz (q.e.p.d.)
Como ciudadano preocupado por mi país me parece increíble que el comunicador frentista quiera enlazar las admirables investigaciones de LA PRENSA con la defensa del ex presidente Alemán, cuando en este caso LA PRENSA, haciendo alusión a su lema, empezó una maratónica cruzada informativa de hechos que ni la Procuraduría conocía con el fin de ventilar la administración pública del período anterior.
Pero la ciudadanía se plantea grandes interrogantes como: ¿por qué el FSLN no hizo una conferencia de prensa para demostrar su inocencia en el asesinato? O, ¿por qué ese partido no da pruebas fehacientes de su inocencia en vez de injuriar a los que verdaderamente hacen bien su trabajo? En realidad no me hago expectativas: las cosas no cambian en 24 años.
Estudiante de V año en el Colegio Latinoamericano

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