Reportaje especial
Cuartel General Guardia Nacional de Nicaragua
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Molina Alemán era el fotógrafo de Casa Presidencial y se trasladó a San José, Costa Rica, donde vivió y murió en los años 80’.
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Jorge Eduardo Arellano Secretario/AGHN
Managua, Nicaragua
Los suscritos, miembros del Estado Mayor de la Guardia Nacional y altos oficiales del mismo cuerpo. CONSIDERANDO que el país pasa por un momento de angustia proveniente del no-desarme de las fuerzas del General Sandino, quien se había comprometido a efectuarlo el 17 de febrero ppdo., valiéndose de subterfugios e imposiciones que van en mengua del buen nombre del Gobierno de la República y del Ejército que es la salvaguardia de las instituciones patrias; CONSIDERANDO que no nos cabe el derecho de deliberar, pero si de robustecer la acción de aquél que tenemos como jefe superior a fin de que él en sus procedimientos esté respaldado por la opinión unánime de los jefes y oficiales subordinados a su comando, ACORDAMOS dar un voto de confianza al Jefe Director de la Guardia Nacional, General Anastasio Somoza, a fin de que sus gestiones se encaminen a sacar avante al buen nombre de la República, de nuestro eximio gobernante, Dr. Juan B. Sacasa y de la Guardia Nacional, único cuerpo armado de la República, que es el sostén de las instituciones nacionales.
Firmado de nuestra espontánea voluntad en la ciudad de Managua, a los veintiún días del mes de febrero de mil novecientos treinticuatro, a las siete de la noche.
(Transcripción de su original a máquina, firmado por 15 miembros del Estado Mayor de la Guardia Nacional)
El acta de los asesinos
“Alguien dispuso que se hiciera una Acta firmada por cada uno de los presentes –escribió Abelardo Cuadra–; y así se realizó. No recuerdo quién o quiénes la dictaron y al leerse, el Gral. Gustavo Abaunza objetó que ella estaba redactada de manera tan ambigua que parecía el Poder Ejecutivo quien ordenaba la ejecución que planeábamos.
Los mismos redactaron una segunda Acta después de rota la primera. El Gral. Abaunza hizo la objeción, obedeciendo al cargo para el cual había sido colocado allí (Jefe del Estado Mayor). La segunda Acta fue aprobada por unanimidad, pues era más clara la responsabilidad directa sobre el Ejército.
Cuando me llegó el turno de firmarla, observé que las firmas eran completamente ilegibles; y entonces lancé la proposición de que cada uno de nosotros, para asumir la responsabilidad consiguiente, pusiera su nombre en letras de molde bajo cada firma.
– ¡Qué lindas palabras! –cimentó el Gral. Somoza, esdrujulizando las palabras, costumbre muy en boga en los muchachos del Ejército aquellos días. Pero no se negaron a mi iniciativa”.
–(Texto manuscrito, inserto en la segunda versión de sus Memorias: “Sandino patriota...”).
Manifiesto del Presidente de la República al pueblo nicaragüense
En la noche del 21 de los corrientes, un grupo de militares en actual servicio en esta capital, contrariando mis órdenes expresas sobre completas garantías ofrecidas al Gral. Augusto C. Sandino, aprehendió a éste, a sus dos ayudantes Francisco Estrada y Juan Pablo Umanzor, junto con el señor Ministro de Agricultura, Don Sofonías Salvatierra y don Gregorio Sandino, padre del General, que iban en un automóvil. Poco tiempo después, el mismo grupo de militares de la Guardia Nacional, ultimó al General Sandino y a sus dos ayudantes Estrada y Umanzor e igualmente fue muerto el señor Sócrates Sandino, al querer efectuar su captura en casa del Sr. Ministro Salvatierra.
Repruebo enérgicamente, a la faz de la nación, tan injustificable crimen, que sólo ha podido cometerse en mi Gobierno a causa del funcionamiento defectuoso de la Guardia Nacional; y me esforzaré con firmeza porque se esclarezcan los hechos a la luz de una rigurosa investigación, y sean debidamente castigados sus autores, por el honor del Ejército nicaragüense, en el cual va entrañado el honor nacional.
Confío en que contaré para este fin, y para el mantenimiento del orden público, con la obe-diencia decidida de mis subalternos militares y civiles y con la cooperación de todos mis conciudadanos.
Casa Presidencial, Managua, D. N., 23 de Febrero de 1934.

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