Fauno
Róger García-Marenco
A propósito del artículo de Luis Sánchez Sancho (Lupercalia, viernes 13 de febrero), pienso que hasta violadores y pedófilos tienen su patrono. ¿Qué me dicen Fauno o Pan? Aunque la violación no es precisamente un acto de placer sexual, sino de poder: la emoción de someter al más débil al dominio personal. ¿Como
serían esas imágenes y estatuas para que sus fieles las veneraran?
Nicaragua tiene un Fauno, un Pan. Es un “diletante” del poder, de todos los poderes, el perfecto patrón de violadores y pedófilos.
Toronto, Canadá.

|