El término diablo
Enrique Peña Hernández
El término diablo y sus formas femeninas, derivadas, compuestas y parasintéticas, son de uso frecuente en todos los estratos sociales, incluso diplomáticos. Algo tiene de particular ese vocablo, que sale a flor de lengua en cualquier momento, cuando uno menos lo piensa o desea.
El femenino de diablo es diabla (diablo hembra, dice el DRAE). También se emplea diablesa, aunque principalmente en lenguaje figurado. Como perteneciente o relativo al diablo o diablejo, decimos diablesco o diabólico, especialmente cuando se trata de algo excesivamente malo, enrevesado o muy difícil: situación política diabólica.
La forma parasintética endiablado (asunto endiablado) es de frecuente uso. Los niños suelen hacer diabluras (travesuras); y ciertos adultos, cuando realizan acciones temerarias, hacen también diabluras.
Ofreceré a continuación algunas expresiones o locuciones en que diablo es el vocablo núcleo.
1. Ser un pobre diablo. Hombre bonachón y de poca valía.
2. Estar o tener diablos azules. Con delirium tremens.
3. Andar el diablo suelto. Haber grandes disturbios o inquietudes en un pueblo o comunidad, o entre varias personas.
4. Armarse o haber una de todos los diablos. Haber un gran alboroto, pendencia, difícil de apaciguar.
5. ¡Cómo diablos...! (lo sabes, lo hiciste, lo harás...). De qué manera, por qué medio, etc.
6. ¡Qué diablos! Forma despectiva o expresiva de desinterés o no importancia, impaciencia.
7. ¡Con los mil diablos! Con suma impaciencia o enojo.
8. Dar de comer al diablo. Murmurar, hablar mal de alguien.
9. ¡Darse al diablo! Irritarse, enfurecerse, desesperarse.
10. ¡Con todos los diablos! Excesivamente enfadado, furioso.
11. ¡Me lleve el diablo! Ocurra, suceda o se produzca algo, que cause daño, no importa.
12. ¡Diablo! o ¡diablos! Interjección con que se denota extrañeza, sorpresa, admiración o disgusto.
13. Donde el diablo perdió el capote. En un lugar lejano, distante o extraviado.
14. Son cosas del diablo o lo que es el diablo. Lo que sucede o se realiza sin haberse pensado o esperado, que causa sorpresa y a veces susto.
15. No sea que el diablo... Con que se expresa temor, peligro o contingencia de una cosa.
16. Tener alguien el diablo o los diablos en el cuerpo. Ser muy astuto o en extremo revoltoso.
17. Vete al diablo por váyase al diablo. Despreciar a alguien.
18. Más sabe el diablo por viejo que por diablo. La experiencia es a veces superior a la ciencia o a los conocimientos técnicos.
19. Llevárselo a uno el diablo. Irle muy mal en algún asunto, gestión, negocio o actividad.
20. El diablo que... (te entienda, te alcance, te siga, te perdone...) Expresión equivalente a: no hay quién (te entienda, etc.) 
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