SUPLEMENTO SEMANAL DEL DIARIO LA PRENSA
MARTES 3 DE FEBRERO DE 2004



 
Ambientes
Arte de cristal

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Adelayde Rivas Sotelo
adelayde.rivas@laprensa.com.ni

Los colores y diseños de los vitrales han dejado de ser exclusivos de ambientes religiosos, para convertirse en elementos embellecedores e irradiadores de luz en el hogar.

Paralelo a la historia del mosaico y herederos de su propio estilo, los vitrales se convirtieron en piezas artísticas más que religiosas. En nuestros días, estas clásicas formas de singular brillantez, dan a las estancias, pórticos, ventanas, paredes y murales, una belleza natural de luz y color.

La luz es un canal de energía que el ser humano siempre ha querido dominar. Por ello, profesionales del diseño, la arquitectura e ingeniería, han incluido dentro de sus propuestas artísticas una entrada de luz que permita transportar esa energía sin olvidar lo estético y justamente los vitrales llenan esa necesidad.

Según Johana Sánchez, gerente propietaria de Vitrales, afirma que desde sus inicios fueron creadas con fines pedagógicos, ya que sus motivos eran alusivos a los pasajes bíblicos que enseñaban a la feligresía a través de imágenes, dado que en esta época no sabían leer.

Sánchez narra que este arte comenzó en el siglo XI y tuvieron que pasar alrededor de ocho siglos —finales del siglo XIX— para que se comenzaran a dar nuevos brillos e implementar su uso con fines decorativos. Es ahí que la arquitectura adhiere esta pieza a sus diseños en puertas, ventanas y murales.

El “vidrio soldado”, como se le conocía en el pasado, sigue elaborándose como al principio, sin embargo, en Nicaragua existe un mercado muy reducido porque hay un fuerte desconocimiento del potencial decorativo que poseen los vitrales”, concluye Johana Sánchez, quien además imparte clases sobre esa técnica.

BELLEZA Y LUZ

Un vitral está diseñado con varillas de plomo y vidrio recortado, con lo cual se van formando las imágenes, pedazo a pedazo, como si fueran piezas de rompecabezas. La varilla de plomo tiene cuencas o canales donde se ensambla el vidrio para luego soldar estratégicamente las puntas e impedir que se salgan.

Según la arquitecta Lucy Salas, para apreciar un vitral se debe colocar donde haya luz en abundancia. Al final la funcionalidad de éstos es transformar los colores en una explosión de luz. “Los casos más comunes en el uso de vitrales son los techos o vestíbulos de oficinas, restaurantes, galerías y residenciales”, apunta el arquitecto.

Ambas profesionales coinciden en que los vitrales son considerados como un “arte en vidrio”; dado que la simetría en sus formas, la mezcla de colores y el diseño de la imagen crean una pieza personalizada.

Para la arquitecta Salas, dentro de las características de un vitral se encuentra su aspecto abstracto, por lo que sirve perfectamente como un cuadro.

Si el vitral es liso hacia el centro, éste puede enmarcar lo que se ve hacia fuera, o sea que el paisaje puede verse en perspectiva para que el vitral tenga la función de un marco.

1. Lapa: 180 piezas de vidrio recortado, con 13 estilos de vidrios de distintos colores.

2. Vinos: 35 piezas, 11 estilo de vidrio.

3. Ventana: 38 piezas, 2 estilo de vidrio.

4. Rosales: 60 piezas, 4 estilos de vidrio.

5. Garza negra: 80 piezas de vidrio, 9 estilos de vidrio.  
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