Estrangulan a vigilante
Elízabeth Romero elizabeth.romero@laprensa.com.ni
Con evidencias de estrangulamiento, un orificio de bala en la parte trasera de la cabeza y un golpe contuso en la frente fue encontrado en el interior de la sucursal de la Dirección General de Ingresos (DGI) en Linda Vista, el vigilante Marlon Darío Corea Vargas, de 24 años.
El sitio donde fue encontrado el cuerpo, revelaba la violencia suscitada la noche anterior: un charco de sangre en el piso y manchas de sangre en los ventanales y paredes.
El jefe del Distrito Dos de la Policía, comisionado Juan Ruiz, relató que la víctima fue estrangulada con un cable de computadora.
El arma corta, un revólver que utilizaba el vigilante, fue robada por los desconocidos que incursionaron en el local. No así una escopeta que fue encontrada en el servicio higiénico.
El hallazgo lo realizó otro vigilante que la mañana de ayer acudió al sitio a reemplazar a su compañero de labores, y que junto a otros empleados no podía de ingresar al centro de trabajo debido a que el portón principal estaba bajo candado.
Un supervisor de la empresa de vigilancia El Halcón logró verlo aún con vida a eso de las 8:40 p.m. del martes.
Fernando Abaunza, subdirector operativo de la DGI, dijo que en el sitio habían 70 mil córdobas en efectivo y 200 mil en cheques, pero que hasta ayer no se confirmaba robo alguno, pues la plata era guardada en una caja fuerte.
NO AVISARON A LA FAMILIA
Las hermanas de la víctima criticaron el hecho de haber conocido la tragedia a través de los medios de comunicación, pues hasta eso de las 11:00 a.m. ningún funcionario de la empresa de vigilancia, para la cual trabajaba, les había notificado de su deceso.
La mañana del martes el muchacho salió como de costumbre con la esperanza de regresar ayer con el pago del mes correspondiente.
Entre sollozos su hermana Jesenia del Socorro Sánchez Vargas, lamentó que “un día de éstos” llegó a visitarla a la casa, pero no lo pudo ver porque ella se encontraba buscando trabajo.
ERA LIMPIADOR DE TUMBAS
Familiares de la víctima que residen en Ciudad Sandino relataron que el muchacho tenía apenas cuatro meses de haber ingresado a laborar para la empresa de vigilancia El Halcón, buscando un mejor salario, debido a que anteriormente se dedicaba a la limpieza de tumbas en el cementerio local.

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