Secretos de cocina en Granada
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El escritor Sergio Ramírez impartirá taller sobre el arte de la creación literaria a 30 invitados |
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Sergio Ramírez Mercado.
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Emilio Zambrana CORRESPONSAL/GRANADA revista@laprensa.com.ni
El escritor Sergio Ramírez Mercado no necesita presentación. Este viernes 30 de enero ofrecerá a 30 jóvenes y escritores invitados, su taller de cocina: El arte de la creación literaria, en la Casa de los Leones en la oronda y colonial ciudad de Granada, contribuyendo de esta manera con el desarrollo de la literatura nicaragüense.
Ramírez Mercado impartirá dicho taller de manera gratuita, sin embargo el costo de la inscripción que es de 100 córdobas es una contribución adicional para la Casa de los Leones.
A continuación la entrevista:
—Como un laureado escritor quien además imparte charlas sobre literatura en prestigiosas universidades en distintos países, está interesado en compartir con los jóvenes sus experiencias como creador. ¿A qué se debe esta actitud, es muy suya, o responde a otros factores en su quehacer literario?
—A mí me encanta hablar de literatura, y estos talleres los tomo como una oportunidad de compartir con los jóvenes lo que he aprendido a lo largo de mi vida sobre el arte de escribir. Yo aspiro a que haya nuevos buenos narradores en Nicaragua, y ésta es una manera de ayudar a que eso se logre.
—¿Cuáles son esos secretos de cocina? ¿Tiene algún menú literario personal? ¿Son recetas o consejos sobre el arte de la creación literaria?
—No se pueden ofrecer recetas sobre la manera de conseguir una novela, o un relato, porque eso depende de un proceso sumamente complejo, y además personal. No hay nada más individual que la escritura. Lo que sí pretendo hacer es dar una serie de consejos a los jóvenes sobre reglas formales de la escritura, maneras de entrar a ese mundo, y al mundo de la lectura, que es clave para un escritor. El que quiere ser escritor debe comenzar por ser lector.
—¿Usted compartirá con jóvenes interesados en la creación literaria su experiencia y su relación no sólo como lector sino personal con destacados intelectuales como GABO, Carlos Fuentes, Homero Aridjis, entre otros?
—Sin nombres que necesariamente menciono como ejemplo de escritores que tienen una obra singular que enseñar, porque han trabajado con estricta disciplina en su oficio. Y ésa es una de las cosas que me interesa demostrar: que para ser escritor hay que dedicarse a escribir, no puede haber desperdicio.
—¿Abordará el tema de la poesía como un aderezo en la creación literaria, es decir es o no es válido el uso de un lenguaje poético en la prosa independientemente del tema que aborda en la creación literaria?
—Se trata de relatar mi visión de la escritura desde mi visión personal, y desde mi propia experiencia. Y en mi experiencia está que cuando me meto a escribir una nueva novela, lo que leo es poseía. Allí puedo encontrar esas sensaciones paralelas, y además, ese ritmo, esa melodía para formular la prosa, que sólo da la poesía.
—La nota roja, que algunos consideran que no es ningún género periodístico, le ha servido para estructurar relatos como en Catalina y Catalina. ¿Es otra fuente u otro aderezo ese elemento periodístico y cómo usted lo aborda, es decir, qué lenguaje utiliza?
—La nota roja es un género literario, no importa que sea vilipendiada. Yo leo las páginas de sucesos de los diarios no sólo para buscar argumentos, sino también para aprender del estilo de los cronistas de esas páginas. Y en mis explicaciones a los jóvenes siempre cito a Stendhal, que se valió de la crónica roja para escribir Rojo y negro.

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