Acusan de “capos” a víctimas de Nemagón
José Adán Silva joseadan.silva@laprensa.com.ni
Lucas Evangelista es un hombre en ruinas. Hace 18 años que duerme muy poco; tuvo dos hijos de los cuales uno murió a los seis años con un cuerpo que parecía de dos, y la sobreviviente, Clarita, es enferma mental. No puede caminar más de cien metros porque se cansa; los pies y los brazos los tiene secos como las ramas de un árbol caído y aún así, casi ciego, es considerado por alguien en Estados Unidos como un mafioso malévolo que se prestó a una conspiración internacional para desfalcar a empresas norteamericanas que alegan inocencia.
No está solo. Más de mil nicaragüenses, la mayoría pobres y muchos enfermos, que participan en una demanda multimillonaria contra tres compañías norteamericanas a las que acusan de haberles perjudicado por la exposición a la sustancia química conocida como Nemagón, durante las cosechas de bananos en las plantaciones del Occidente de Nicaragua en los años setenta, fueron demandados por la compañía Dole Food Company Inc. el pasado 23 de diciembre, de haber violado la temida ley estadounidense Racketeer Influenced and Corrupt Organizations (RICO, por sus siglas en inglés).
LEY CONTRA LOS MAFIOSOS
RICO es una Ley Federal contra el Crimen Organizado y la Corrupción en organizaciones y empresas, que fue aprobada en 1970 por el Congreso estadounidense y cuya creación original se pensó para combatir a las famosas mafias italo-americanas que, al mejor estilo de Al Capone y otros capos famosos, bañaron de sangre suelo estadounidense en las clásicas guerras de familias.
La demanda, radicada en una Corte del Distrito Central de California y archivada como el caso CV03-9416THJ, señala que los abogados de los bufetes que impulsan demandas hasta por 17 mil millones de dólares contra estas tres compañías y sus respectivos clientes cometieron varios actos fraudulentos contemplados en la Ley RICO.
Según los principales argumentos de los abogados de las compañías, los abogados nicaragüenses contrataron a personas que nunca trabajaron en las bananeras para hacerles aparecer como afectados por el Nemagón; fabricaron evidencias médicas fraudulentas; intentaron demandar fraudulentamente en Estados Unidos a una compañía que en un juicio en Nicaragua no estaba siendo demandada y trataron de cobrar millones de dólares bajo conceptos de indemnización para personas que no estaban enfermas ni habían trabajado en las bananeras.
LEY TEMIDA
Una de las peculiaridades de esta ley es que el plazo de prescripción de los delitos es de 10 años, en vez del año de validez que implica cualquier otra causa de Derecho Civil en Estados Unidos.
Cuando se aplica la Ley RICO todos los miembros de una organización se consideran culpables por cada uno de los delitos que haya podido cometer cualquier miembro de la misma asociación en cualquier lugar.
Dicha ley permite a los jueces sentenciar por montos entre tres y cinco veces mayores al valor original de los daños, encarcelar a los ejecutivos, y confiscar propiedades y activos de los que violasen la ley.
MÁS QUE LA DEUDA
Aunque las compañías no demandan directamente al Estado de Nicaragua, sí la involucran al insinuar que los poderes del Estado nicaragüense aprobaron la Ley 364, Ley Especial del Nemagón, para defraudar a las compañías americanas como un objetivo nacional. La acusación enfatiza que el monto demandado en Nicaragua asciende a más de 17 mil millones de dólares.

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