Darío en la plástica
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 | En la pintura de Hugo Palma-Ibarra sobresalen los poemas de Rubén Darío en especial los de “Cantos de Vida y Esperanza”, que serán expuestos el próximo 4 de febrero en Galería El Águila |
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Julio León Báez*
El maestro Hugo Palma-Ibarra concluyó artísticamente el año 2003, con su Proyecto 2003 Acto III, la inauguración del Museo Fundación Hugo Palma-Ibarra, que cuenta con obras pictóricas y escultóricas de renombrados artistas nacionales y extranjeros.
Iniciando el 2004, el maestro Palma-Ibarra, nos sorprende con la inauguración de una “Sala Dariana”, compuesta por obras de su creación, basadas en diversos poemas de Rubén Darío (1867-1916), del libro “Cantos de Vida y Esperanza”, (1905), y en la muestra expone el poema “Canto de Esperanza”, una mezcla de pintura y realizando una impresionante “Instalación”, compuesta por una pintura donde sobresale “un gran vuelo de cuervos mancha el azul celeste”, incrustados al lienzo 5 esculturas de Cristo crucificado y tres cruces, en la parte inferior, una franja con varios rostros de la imagen de nuestra “Preciosísima Sangre de Cristo”. Delante del cuadro un mueble que contiene en su parte inferior 18 piezas precolombinas, y sobre este bártulo, una peana conteniendo en una urna un Cristo agonizante de talla europea.
Retoma además, del libro “Azul” (1888), el poema “La cabeza”, “o como la endiablada mezcla de tintas que llena la paleta de un pintor”. Un poema suelto titulado “Responso”, dedicado a su maestro Paul Verlaine, (1844-1896).
Entretanto de “Prosas Profanas”, (1892), logra plasmar de forma maestra el poema “Divagación”. Estos son, entre otros, algunos de los poemas de Darío que el pintor Palma-Ibarra, los transforma en pinturas.
Mientras algunos intelectuales abordan el tema de Darío desde una óptica negativa o dicho de otra manera, estigmatizando la “dramática vida de Rubén Darío”, Palma-Ibarra, nos muestra a través de sus lienzos el alma de Darío, su creación poética, sus inspiraciones y sus reflexiones filosóficas, entre otros aspectos del panida, y logra transmitir al espectador los misterios de las cosas, en la vida y en las acciones humanas.
Hugo Palma-Ibarra con la inauguración de esta “Sala Dariana”, a realizarse el próximo 4 de febrero en Galería El Águila, nos invita a leer, analizar y admirar la poesía de Darío, como un legado literario con el que los nicaragüenses nos debemos enorgullecer.
¿Qué le motiva a abordar aspectos de la poesía de Rubén Darío en la pintura?
En el caso mío como pintor (y continuo considerándome tal pues los elementos que hasta hoy he utilizado para expresarme como artista han sido fundamentalmente las herramientas tradicionales, es decir, los colores al óleo y los lienzos), he encontrado siempre una mayor afinidad con la poesía que con otras ramas de expresiones artísticas como la música por ejemplo. Ya en el pasado tuve esa atracción al dedicar una exposición motivado por la poesía de Pablo Antonio Cuadra, exponiendo en 1982 en el Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica “Siete árboles contra el atardecer”.
¿Se considera un estudioso dariano, o simplemente se siente motivado y conmovido por la genialidad poética de Darío al punto de incursionar en su quehacer plástico en la poesía dariana?
Naturalmente a Darío lo conozco desde niño pero han sido el tiempo, la madurez, las experiencias de la vida en diferentes facetas que me han llevado a esta loca pasión, porque yo no soy un dariano en el sentido literario del concepto, pero sí lo soy por el gran amor que siento por la poesía de Darío tan llena de armonía, tan sensible, tan sensitiva, tan antigua y tan moderna usando palabras del propio Rubén, porque no sólo amo esa poesía sino que siento una gran ternura por ese hombre, tan bueno que debe haber sido, porque en su misma autobiografía sólo se encuentran palabras dulces, piadosas, cariñosas cuando habla de sus amigos, de sus conocidos y hasta de gente que no le quería.
¿A qué responde ese propósito estético plasmado en estas obras al configurar cuadros que sintetizan motivos eminentemente darianos?
Darío es tan moderno en el sentido del siglo veinte que obliga a un pintor como yo responsable, a encontrar maneras “nuevas” para de alguna manera acercarme tan siquiera un poco al lenguaje poético del vate.
¿Qué técnicas utiliza en estas obras? ¿Responden éstas en alguna medida al esteticismo de Darío en su poesía?
Como decía antes, son varios los elementos que me han conducido hasta Darío y en el tentativo he utilizado piezas de colección como mis Cristos hechos por artesanos indígenas durante la colonia y más recientes y así junto a la poesía de Darío transformar estos Cristos en algo más perdurable y plasmándolos en una obra de arte creo yo. Como en Canto de Esperanza. Y también mis pinceles manchándolos de azul para plasmar el concepto de Darío hablando de Azul, como ensayo de color y de dibujo, o bien de colores varios como la “endiablada mezcla de tintas que llena la paleta de un pintor”.
¿Existe algún antecedente en este trabajo plástico que ahora emprende o es un trabajo plástico pionero en nuestro país?
Todo esto ha sido una necesidad para poder captar mejor la expresión dariana y no una moda como es muy usual. He hecho lo mejor que he podido con amor y con respeto hacia el hombre más nicaragüense y más universal que ha dado nuestro país.
Hugo Palma-Ibarra
Nace en Managua, Nicaragua, el 11 de junio de 1942. Escuela primaria y secundaria en el Instituto Pedagógico “La Salle”, Managua. Estudios de medicina en la Universidad de Florencia, Italia. Curso de diseño e Historia de Arte en la Academia de San Marcos en Florencia, Italia. Estudios de pintura al fresco en la Escuela de Artes Ornamentales de San Marcos, Roma, Italia. Permanece en Italia de 1960 a 1977.
Miembro del Consejo Superior de Cultura del Instituto Nicaragüense de Cultura, 1990. Responsable de Artes Plásticas del Instituto Nicaragüense de Cultura, 1990.
PREMIOS Y RECONOCIMIENTOS OBTENIDOS
Premio Sinigaglia Unita, Casa del Popolo “Michelangelo Buonarroti”, Florencia, Italia. 1967
Medalla de Plata. “Premio Ciudad de Lucca”, 1970
Medalla de Plata. “Premio Ciudad de Florencia”, 1971.
Premio Especial. “Copa de Plata, Citta di Colleferro”, Roma, 1972.
Premio “Ciudad de Parma”, 1973.
Medalla de Plata. “Premio Ciudad Eterna”, Roma, 1974.
Medalla de Oro. “Premio Viareggio-Pisa”, 1974.
Primer Premio. Certamen “Naturaleza 96”, Galería Códice, Managua, 1996.
Segundo Premio. “Primera Bienal de Pintura Nicaragüense Fundación Ortiz-Gurdián”, 1997.
EXPOSICIONES PERSONALES
1973 Galería “Buca di Dante”, Florencia, Italia.
1974 San Piero Art Gallery, San Pieroin Bagni, Italia.
Centro de Acción Latina, Casa de la
América Latina, Roma, Italia.
1975 C.O.F.A.T. Art Gallery, Florencia, Italia.
1976 Paesi Nuovi Art Gallery. Roma, Italia.
1979 Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica
1980 Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica
1981 Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica
1982 Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica
1983 Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica
1989 Organización de Estados Unidos Americanos,
Secretaria Building Gallery, Washington,
D.C. E.U.A.
Galería Tríos, Tegucigalpa, Honduras.
1990 Galería CALPUL, Managua, Nicaragua
Banco Interamericano de Desarrollo, BID,
Washington, D.C. E.U.A.
1996 Galería Plástica Contemporánea,
Ciudad de Guatemala
1998 Galería Plástica Contemporánea,
Ciudad de Guatemala
Galería El Águila, Managua, Nicaragua
1999 Galería Códice, Managua, Nicaragua
2000 Galería Vilanova, San Salvador, El Salvador
2001 Instituto Italo-Latinoamericano (IILA), Roma, Italia.
2001 Galería Magenta 52, Milano, Italia.
2003 Galería Códice, Managua, Nicaragua. Enero: Proyecto 2003, Acto I
2003 Galería Códice, Managua, Nicaragua. Julio: Proyecto 2003, Acto II
*Bibliotecólogo 
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